jueves, 31 de agosto de 2023

Pañuelos violetas

 

Habrá un día en el que seamos iguales, 
con el puño en alto
por todas las que no están.

Que el mero hecho de ser mujer 
no sea motivo de que se obsesionen contigo,
ni que otras mujeres vomiten
sus complejos con su qué dirán...

A vosotras;
las que os quedasteis por el camino
al cruzaros con un hombre 
que confundió el sentimiento
con la posesión;
ante esas bestias del chantaje del “amor”, 
fuisteis fiebre de nacer a la sombra, esclavas,
pero teneis que saber
que vuestra batalla es:

Libre y sin dueño! 
(Vosotras sois la manada)

Habrá un día en que la Revolución
sea feminista, (o no será) 
que vuestro cuerpo sirva para algo más
que para follar, 
que las futuras generaciones vean
como la mujer tiene el poder en su vientre 
y en su intelecto, 
mordiendo las cadenas
para llegar a ser 
lo que queráis sentir y crear.

Habrá un día, compañeras,
que no caerá sobre vosotras el peso del acoso,
que no contaréis  con los dedos 
manchados de culpa propia y vergüenza, 
las veces que 

os usaron, 
os violaron 
os intimidaron
o humillaron, 

pues, preparaos eternamente para ser lucha;
guerreras de heridas ancestrales
y armadura inquebrantable, 
ante tantos ignorantes ciegos 
en un sistema heredado,  
esos que se llaman “hombres”
y algunos, no atesoran más
que basura en el corazón 
y complejos de ir de duros
en la cobardía de no verse 
en el fondo de vuestra piel reflejados. 

Ni una menos.



miércoles, 9 de agosto de 2023

Volar

 
No ves que no hay nadie con el corazón de niño
en esta ciudad donde todos y todas
se acuchillaron el pecho
antes de confesar un te quiero
y amar en libertad?

No lo ves?
Que quien defiende el suspiro de la pureza
tiene las alas hechas cenizas
pero con la triste promesa
de querer volver a volar?

Nos hicieron daño, sí, es verdad, 
pero no se puede comparar a todo
el dolor que mueve el mundo, 
de un lado a otro como una noria
enferma.

No ves que la muerte es la otra cara de esta vida, 
que el amor, es lo opuesto a tu indiferencia, 
y que por no ver, nos cegamos de dolor 
en la pretensión de aparentar lo que no somos
tras el día a día.

Me ves? Tan roto
que la agonía habla en este poema, 
huidizo del cariño
que busca un imposible que no está aquí
pero tal vez sí,
en su cabeza, 
de pájaros heridos que se escaparon
antes de aprender a volar...


Crecer creer

 


Crecí tanto que no pude ver mi sombra al empezar a planear
el vuelo, 

ese fue mi principio 
y mi fin.

Amor

 

El amor, como la vida, se transforma, 
el amor como la vida,
nos aterra y lo adoramos, 
tierna y misteriosamente, 

El amor evoluciona, 
y a veces vuelve 
para entender los pasos hallados;

ninguna historia está escrita
y el enamorado que espera 
puede también que sea
recompensado, o no, 

te he querido como el latido
amargo de tu piel de azúcar,

te esperé en ese banco del parque
donde duerme un manto de hojarasca viva.

Amor, cuánto tiempo pasará para darnos cuenta
de que, quizá, el tiempo ya no nos ha perdonado?

Todavía
 


Tiembla

 

Tiembla en mi boca otra despedida,
otro ademán de adiós
que no quiere voltear la cabeza
y prefiere, aunque le cueste,
caminar con la vista fija, 
pero mi boca habla lo que calla
el tiempo efímero en esta distancia
donde me hallo, 
y las manos que amparaban un cielo
son el trémulo presagio
de lo que nunca he tenido, 
para crear y perder…
quién tiene la esperanza de caer
en tanto olvido,
ha cosechado nostalgias en tierra yerma, 
Tiembla en mis labios
la palabra que no quiere ser pronunciada
el lamento de ser el perdedor
que triunfó, 
letanía de un enamorado más
que se resiste al amor, 
a ser elegía de sueño
noctambulo e inquisidor.


Los aviones

 
Aviones que partían desde mi corazón
a tu olvido, 
pero mira; resulta
que el viaje tiene billete de doble cara
y la vida no es volver
nunca 
por los pasos que tuvimos.

Nuevas etapas con el pasado por delante,
con tanta gente que no fue más
que ruido
en horas inciertas, 
aviones despegan desde el alma de la luna
a las estrellas.

Mientras mis pies aterrizan 
en el lodo,
mi mente es adicta a las nubes,
vicio de vivir con el coraje 
de los lobos
que aunque no te vean,
saben que suspiras por mí.

Viaje de vida, viaje de sueño,
caminar al revés y soñar con la fe
tras la imaginación de tus cuentos,
en un verso en este Café
donde se han dicho las historia
del porvenir
a la deriva del camino infinito
de mis sueños.


Cada día

 

Cada día un poco más, cada vez mejor, 
desafío al que dirán que en el fondo
sólo llevo en mi interior,
el tumulto de la carne del espíritu
en el huracán de los días por venir
del pasado, 


Aire

 

No encuentro mi sitio
porque soy aire
y mi amor camina por el viento, 
estoy perdido y en esas
llego a encontrarme
deslumbrado por alegría
y lamentos.

Me dio por crecer hasta llegar tan arriba 
que a mis pies les hicieron cosquillas
el viento envalentonado del vendaval,
soy el punto de partida que vive
y muere donde tú, peregrina,
te cansaste de soñar.

No encuentro mi sitio, 
estoy perdido y será por eso
que empieza la noche
en el día que nunca acabará.



Normalidad

 

Me niego a ser como tú,
personajill@ normal
que no aguantas la libertad
pero la añoras,
y si quieres soledad tampoco estás preparado,  
no te debo nada, 
solo que me hayas dejado un planeta sin alma, 
en la foresta ardiendo lamentaciones, 
y el himno de rebelión ahogada 
en tus horas.

Me niego a hacer las mierdas que hablas,
según tu condición, 
personaje que no tienes ni agallas para ser malo
sólo quieres tu minuto de atención.

Te entretienes -conmigo no será-,
con la pureza del alma herida, 
ten coraje a volar aunque no te enseñaron 
tras tantos traumas y despedidas, 

Personaje de triste semblante que se dio por vencido
y no camina, 
cae la tarde, muere un sueño, 
y vuelvo a creer en la humanidad
que es el arte 
que quiero rendir a mi vida


Ventanas cerradas

 
Pasado el tiempo, no fue más que 
pasatiempo del tiempo que no pasa,
el futuro del desamor,
verdad de una mentira que empezó, 
fue el miedo en una casa con ventanas cerradas
mon amour en días estivales
donde no había más que ventisca.

Pasada la oscuridad
se refleja la vida, 
no has sido más que un túnel de destellos infinitos, 
por donde el tren de la vida pasa
y te soñé y me soñaste a cambio de qué.

No has sido más que una poesía inacabada
el barrunto de ave torcaz
pasado el tiempo, nada tuvimos más que miedo
en el juego trémulo de vernos pasar.

Pasado el tiempo, nada queda, nadando en este mar,
espinas de corona, la incerteza,
por la que un día se aprendió a naufragar.


Palomo

 

Pasado el tiempo, Palomo, 
quisiera escribirte unos versos, 
espero que no te hayas suicidado
que de eso, un loco como tú (yo, no)
entiende,
pero bueno, qué decirte...
envidioso resentido, 
no eres más que mierda pegada a una nariz, 
que allá por donde vas, 
dejas la peste.

Palomo, 
cateto de rimas rimbombates 
comepollas si las ofrece David Sales, 
pasado el tiempo Palomo, 
mira que eres feo hijo de nadie, 
que ni tu ego aguantó hacia mí
tanto odio.

En el verso basuril
que me dejaste 
cuando estaba pidiendo auxilio, 
solo te deseo lo mismo, 
que te pudras en tu amargura
trastornado que buscaba inspiración
entre ave muertas, 
junto tantos ridículos lameculos
que van de poetas.

Sombra de pacotilla
que se arrima a quien más le puede hacer,  
con tus ojos miopes,
con tu silueta de cuervo cojo, 
tienes tanto desengaño y dolor
en tu risa,
que yo en el fondo, hijo de puta,
te perdono.



Alambre

 
Me muevo por el filo del alambre
bailando un vals con el arte y el sacrificio
Desafié a mí mismo, a mi destino
y aunque el reto casi pudo contra mí,
conduje el timón hacia reconocerme,
allí donde muere el dolor.



domingo, 6 de agosto de 2023

Encuentros

 
Queremos ser importantes
más que útiles,
queremos ser famosos 
más que imprescindibles, 

y es que nos hemos alejado del espíritu,

En el juego de los encuentros,
todo puede terminar mal antes de empezar
y si acaba del todo, 
siempre termina mal.

Revolución que quema mis venas
que arde en la avaricia 
de quien todo quiere gobernar,
si son cometas tus ojos de fuego
cuando se cruzan con los míos, 
queremos un trozo de sueño
y no nos arriesgamos a abrirlos.

Queremos amar y sin saber
queremos compartir y que no se entrometa
lo ajeno.

Revolución de vida que se revuelve
sobre sus propios pasos.


Perder

 
Tenía claro que nada es para siempre
que jugamos para perder
o mejor dicho, 
celebramos la vida, el instante
para luego no entender
que nada es para siempre.

La marea lo borrará todo, 
donde el fuego habitó,
residen las cenizas, 
tenía claro que nada es eterno
pero tan difícil es soltar
que quizá 
nuestra alma está enraizada 
con el mundo
pero destinada a la huida.


Dilema

 

Sí, te pongo en el dilema;

o vivir en el mundo real; osea todo mentira
de la que eres juez y parte,

o creerte lo que parece que no es verdad
alrededor de mi universo; 

osea la razón donde convergemos tras este poema.

Dilema al que saldré, obvio, perdedor, 
pero haciendo de mi virtud, defecto
y de mi defecto, virtud, 
me embarco en los siete mares
recorreré la geografía de la piel de mujeres ausentes,
de tu envidia, hecha himno (...)

Te pongo en el dilema, 

a ver si escribes como yo;
un verso que haga dudar al orden del tiempo
y rompa todo lo establecido.



Muriendo

 
Ir muriendo en la incertidumbre de la vida,
para verte cada instante 
y que pase el tiempo en la ceguera.

Nos manipulan diciendo que hay diferencia
donde realmente somos diversos, 
pero la verdad es que nos hacen claudicar
en el día
tan lejos yo, 
de tu manos de hielo.

Hay un destello de locura
en cada verso que escribiste sin palabras, 
muero en el delta que barrunta
la fatiga en los sueños
de noches estivales.

Un hombre se sienta y escribe la profundidad del océano
y alcanza con letras a desnudar 
el paraíso del tiempo no explorado
ese hombre, alguien como yo ahora, 
rompe el corazón queriendo entender
y le sobra la muerte

pero la muerte corre tras él.

Nos disfrazamos de todo menos de nosotros mismos, 
escribe el escritor, 
cuánto miedo a ser aullido
de lobo en la estepa de la emoción, 
del porvenir
de la lucha por la alegría
por una vida que sea el himno de nuestras almas.

Acuchillada la tarde da pie 
a la herida de cada madrugada.


Brecha

 

Hay una brecha entre nuestro universo
y el Universo,

ahí radica el caos, el misterio.

Tan similares las fuentes que emanan
de la esencia,
y tanto descontrol….
que deseo converger
y ser a la vez de nadie,
y de la humanidad…

La perdí en cada paso
donde se me desabrochaban los zapatos,
gotas de lluvia de estación 
que se me caían rodando por la sien,  
como enamorado del vacío
aun quisiera ser rescatado por alguien
pero también reivindico 
mi derecho de soñar con el abismo.

Enarbolo la bandera de la sencillez,
me defiendo con lo complejo de rondar
pecados y cautivo 
dar fe de
libertad.

Hay un corte sangrante entre mi cerebro
y el Big ban

pero a su vez desnudo la piel
y me visto, sintiéndolo todo tan claro,
de incertezas.


Dignidad

 

No hablo de romanticismo,
hablo de dignidad.

Dignificar el sexo, 
el amor, 
la locura, 
el hambre, 
la tristeza, 
la alegría.


-Dignidad-.

No quiero que te vistas de sueños que te eleven, 
lejos de lo que tenemos aquí.
Ni que me perfumes de misterio
para luego matarme entre tus miedos.

Solo quiero ver contigo la cruda realidad 
para rebelarnos contra la vida vacía
de almas muertas que andan con vida
pero en cuerpos sin esperanza ni dios.

No hablo de hacer más bonita la realidad
sino de verla con ojos
que sepan desnudar su misterio, 
hablo de no girar la vista al dolor
sino entenderlo, cuidarlo
y lucha por ello.

Dignidad de palabras
que hagan un universo
donde antes nadie las nombró.

Dignificar
el silencio, 
lo difícil,
el tabú, 
el misterio,
yo, tú, nosotros, 
la oscuridad que nos permite ver
el mundo y su luz.




En la luz de la mirada

 

Decir te quiero sin palabras, 
con el lenguaje tácito
de un ala rota que quiere volar, 
deletrear unos versos
que los dictan la alquimia de la locura, 
y los genios poetas rezaron
para que salga con vehemencia
la estrofa definitiva.

Todos morirán pero el amor no alcanza a morir, 
lucidez de apostar por el corazón
y que la gente que lo violó y lo manchó,
poco a poco se acerque y lo venere;

decir amor con las palabras del corazón,

ese que mudo, 
entre tú y yo, 
baila y espera su turno
en el túnel del tiempo, 
cuando todo está tan claro,
la sinrazón acecha y da en el pecho, 

y el amor es la promesa
donde el resto no importa,
y la devoción en un latido comienza, 

te quiero como quien quiere 
lo que no se entiende,
te amo sin palabras
y la fuerza de sentirte a mi lado
crea delirio y marejadas en el espacio
de lo que nunca llegaremos
a entender, ni ser.

Salvaje domesticado, 
viajero sin pasaporte, 

me verás algún día, 
en cualquier aeropuerto esperando,
pero, no me niegues el saludo
cuando en sueños creas que un mundo mejor
es posible, 
la lucha está en nuestros brazos 
aunque te haga llorar el desparramarse la verdad 
como David contra Goliat
en el muro de las lamentaciones, 

Decir te quiero sin palabras 
es lo que nos queda.

Cuánta vergüenza por rebelar lo que sentimos
y cuántas almas en pena al jurar no querer ser


Vértigo


Este vértigo no acaba en nosotros
pero formamos parte de él, 

el amor es una excusa tan bella
que adormece la lucha, 
pero descansar en tus brazos de alondra
es palpitar 
allí donde vuelo a la nube 
de donde nunca supe volver.

Este anhelo de crear en las comisuras
de tu boca, un fuego apagado, 
en el tallo de la flor de tu vientre
el vértigo de quererte a deshoras, 
tras la hora de nunca saber cuando
volverán los días en los que todo
era renacer,

y creer en ti ha sido, el incendio de mi fe.

Vértigo de hacer un poema, 
y que en el asiento de al lado 
de este tren sin destino
pidas permiso para sentarte, distraída,
como sabiendo que en otro plano, 
habíamos coincidido ya,  
y hablemos del vértigo,
sin nombrarlo, 
y nombrarte en el viaje de la vida, 
que duraría, por ejemplo, de Kroclaw a Poznan.

Te tengo entre mis manos vacías,
y rompo el techo del cielo
para preguntar dónde renace el amor, 
cada vez canta mejor que el jilguero, mi garganta,
pero nunca dirá tu nombre
no vaya a ser que los guerreros de la noche
armen en mi trémulo corazón
su estocada, 

vértigo, 
vértigo, 

vértigo

es el amor y el viaje

el viaje por el amor, 
donde renace la flor
que había muerto tantas primeras veces
por el abismo del desengaño
que se ilusiona ante la desilusión.



No pasarán

 
En los posos de café te veo.

Mi estilo fue ser el más raro
de este mundo poco especial, 

en los cristales rotos
verás tarde, quizá, 
el rostro de mi corazón, 
que no te vendía mentira, 
y tú no lo creías,
acomplejada y haciendo tuyos
los miedos de las demás.

En el abismo de mi piel
encadeno sueños que se entrelazan
con el pasado,

¿Por qué no jugaste conmigo a perder?
Si, en el fondo, sospechabas que hubiésemos ganado.

Todo sabe a nada, 
y tú me sabes a todo.
Te veo en el reflejo de mi almohada, 
y coso pesadillas con el triste consuelo
de verte en sueños rotos.

Me persigue tu sombra,
en los cristales de los coches 
varados en la orilla de haber hecho mareas
al coincidir en esta vida.

mientras unos jóvenes escuchan reagueton
y se olvidan de lo que nunca supieron
al besar, 
se suicida lo digno del planeta, 
y en la última estrella
hay quién jura venganza
por la lucha eterna de una guerra sin enemigo
y con todos enfrente, 

de una lucha, todavía vigente
de un No Pasarán.



Rugido de animal

 

El mundo es el rugido del animal herido
que se duerme plácido ante tu caricia, 
esa que me negaste al crecer.

El mundo es intolerancia 
y violencia, 
pero puede, mira por donde, 
que también suponga el latir del alma
de quien sueña en una estrella
arder;
para viajar al imposible de luz
de la noche
temblando de vida, 
allí donde estás tú, 
desguarnecida y en batalla, 

guerrera mía, 

El mundo es tu pelo enmarañado
al levantar
y que clames venganza
por las veces que diste el corazón
y te lo arañaron a carne viva,
y nos durmamos en la quimera
de la locura, 
(de hacernos los locos)
en este planeta que nos devora
y regalamos besos que lo suturan.

El mundo es una guitarra
que renace cada año bisiesto,
que sólo crea arte
pero al no vender más que nadie,
la mordaza intenta apaciguar
nuestra pena, 

mi mundo es vagar y vagar
por el viaje del más acá
siempre lejos de tu frontera, 
es hacer de la guerra, paz, 
del amor, muerte del qué dirán, 
mostrando la sonrisa a la vida
aunque por dentro
en este mundo que me conmueve
-porque se arroja a un precipicio
de avaricia y traición-, 
yo, por dentro, 
 
muera de pena.


Explorar

 
Cuando paras de buscar, encuentras, 
cuando ves el más acá, el más allá espera, 
cuando todos están en la estación del delirio 
y la condena 
renaces como Ave Fenix
y puedes un poquito más, 
y un poco más alcanzas a crear,

y es que el mundo es un laberinto
de mareas y ruido
cuando nadas en la nada del vacío
escribiré dos veces el mismo cántico
de amor 
(tu amor, quizá en eso consista)

en que nunca poseeré
pero fue mío.


Viajes

 
He viajado y vi
que lo que nos separa es el miedo, 
en todas sus formas y colores,
vivimos en espectros de cristal, 
en burbujas del tiempo, 
viajé para comprobar que es bonito
soñar con Venecia o Notre Dame
pero se aprende más
comiendo nostalgia
con almas sin techo.

Ciudades de muertos
que se vanaglorias del revólver
y tienen como amenaza al dinero, 
libertad con cautela, 
mujeres vendidas al nacer, 
santos criados en una Fabela, 
y en cada Villa Miseria
se condecora al rey de los
entierros.

Todo se vende, nada vale lo bello,
el amor es creer en lo imposible, 
en otra vida, 
porque donde todo se vende
pusieron un precio imposible
a lo que nada vale y tiene tanto valor
como la honestidad.
Acechada y perseguida.

Viajé y he muerto varias veces
para remendar mi libertad huidiza
y fiel como el viento, 
país de almas perdidas,
de pobreza que te regala todo
cuando fronteras son 
la usura de los jefes del mundo.



Sueños

 
Tengo una duda que arde en mi corazón,
la solitaria razón del solitario
entre la multitud, 

sueño con un mundo más justo
pero como pez en una pecera
me veo ahogado en mí mismo
y cuando salgo a la superficie
y grito afuera;

el dolor del mundo se desvela 
para desfallecer de insomnio.

Tengo la sinrazón de esta civilización
que agoniza, 
un planeta que crea dinero
pero no cree en las emociones, 
auxilio de dolor en el corazón
de mis tempestades, 
en el frío atroz de aquel verano
de abrazos como los tuyos, 
que me dieron por muerto.

Cuando hablar de amor no llena el vacío de este vaso
en el que las lágrimas rebosan,
en el que alquileres y mercancía
maniobran cobrándose la risa
del niño ciego, 
cuando el infinito no es eterno, 
y hablamos de barbarie en este mundo
que palpita sólo en el beneficio de unos pocos,
y locos, el resto, no queremos ver
la claridad con la que nos roban.

Tengo manchas de carmín en la memoria, 
de tus besos suicidas
que me diste en el impetuoso desvelo del tiempo,
cuando a solas nos amamos
de verdad, 
y entre la multitud recogeremos rencores
e hipocresías como quien recorre un monte
plagado de muertos.


Tengo la crueldad de un mundo sin alma, 
y el alma de todo el mundo orbitando
por
mis 
sueños.



Pasa el tiempo

 

Pasa el tiempo y todo cambia, 
yo que quise ser la noche oscura de tus horas
yo, que tuve el quebranto de una vida rota, 
y lamí mis propias heridas
con el dolor de las partidas,
y tras la verdad de mentirme
de que estarás con alguien más, y a la vez, tan sola.

Con qué cara me dices “amor”,
después de todo lo que has vivido,
después de todo lo que has besado, 

con qué ganas te habló de amor
después de buscar el paraíso
alrededor 
de la apariencia y locura 
con la que me trataron... y yo soñé.

Pasa el tiempo, y todo cambia,
menos mi ganas de volver.


Quise soñar

 
Sin ataduras, libre, pude soltar;
no todo se lo ha tragado la tierra,
palpito trémulo al soñar
con una vida después de esta muerte
sin ataduras quise ser libre
y sucumbí a tantos dolores.

Quise soñar.


Me soltaron

 

Me soltaron de la mano
pero yo abrazo las alas del tiempo,
me quisistéis hacer un desgraciado
pero no dudeis que valgo más 
por lo que no hablo
que por lo que tengo,

en cambio vosotros me quisisteis ver hundido
y salí a flote, 
me soltaron en mitad de un abrazo
y suspirando soy lo que sueño
más que lo que extraño.


Final


Arrastro la pena de no tenerte,
me alejo y sobrevine más cerca tu recuerdo, 
la fuerza en el pecho
me ancha a un barco hundido
que desde la superficie brota 
el tambor de mis latidos.

Pero en el viaje que mece el mundo
ante mi sombra
mantengo la victoria de perder,
apuro un trago de sed manchada de nostalgia
porque besar tus labios fue 
el más dulce aguardiente.

No te tengo pero extraño
lo que nunca fue, 
yo no quiero un amor civilizado, 
que cruce la frontera del qué dirán.

No me quiero atrapar como araña
en la red al tiempo repetido y cruel
de no saber bien qué fue de nosotros (...)
soy lo que me hizo el odio,

por mi libertad.

En esta letanía de dulces tristezas,
mantengo en pie la promesa
de sentir en el sol del mediodía
a la que nunca vendrá en luna llena,
a la que se fue con el huracán de la vida
tras el remolino de las mariposas,
y no entender la razón de mi sinrazón
que la adora.

Tarde llegó el tren a la estación, 

y ahora,
 
bebo del licor
del tiempo y la quietud de estas horas;


del final.


Jugar

 
Después de todo lo vivido nos quedará,
el habernos coincidido 
buscando la lumbre de un ojalá,

nos quedará

revolver las tripas al tiempo
para encontrar la razón de la locura, 
quedará esa mirada que me diste
tan mía y tan tuya, 
si en las tumbas del recuerdo,
se esconde nuestra verdad.

Después de llorar una marejada,
de caminar un desierto,
vuelven las cenizas de este fuego,
escrito en el porvenir;
queda soplando en el viento
al haberme marchado sin ti.

En un poema podrás ver
cuánto de mí te queda, 
posos en el café, insomnio de ayer
en la guarida de esta pena.


Terremoto

 
La vida es un terremoto
yo soy la libertad, 
los caminos que se pierden 
ante mis ojos
son el transcurrir de instantes
que se desvanecieron
antes de soñar, 

Poética de lo perdido
de aquel abrazo en la estación, 
de llorar en el arrebato de cupido 
viendo su propio
funeral.

En este extraño año
que el privilegio olvidó mi enfermedad
que llueve con sol, 
y nieva en verano, 
si tan solos, y tan de nadie, 
nos besamos sin saber besar.

La vida es, estrépito de dudas
de pasar a ser nadie 
a ser nadie entre los que me sentenciaron, 
jarabe de democracia 
es la huida
de mis deseos que se fueron
al discurrir de tus labios.


La vida es un terremoto,
yo soy la libertad.



Big ban

 
El amor, ese arte de compartir;
la libertad esa manera de reivindicar
la luz en el mundo, 
y teniendo a mano el latido de la tierra
nuestros corazones navegan 
por el agua turbulenta 
de perdernos en lo oscuro

El mundo es un infierno
por el transcurso en el que yo sólo quise
soñar, 
y con sed, bebes de mi boca
las palabras que, cobardes, 
nunca pronunciaré.

El amor ese asesino que besa,
la libertad, arena que discurre entre las manos,
mientras una polvarera agita el desierto,
y yo buscando el alma
armo la maleta, 
para surcar las dunas de tu cuerpo
en aquel invierno 
en el nos extrañamos.

Pasé del delirio a tener el mundo en mis huellas, 
pasé de un universo temblando
en mi pulso
al big ban de la dulzura, 
y es que la vida gira así
en espiral sin más tregua
que el miedo al amor
y el amor ante tanto miedo, 

pasé de ser un pobre condenado en un barrio
a dibujar antorchas de verdades 
y descaro
en la voz trémula de lo vivido,
de nosotros; 

de mi pasado.



Viví

 

Un tiempo mejor viví
ignoré que era hoy, 
hasta que te perdí.

Un año esperando y esperando
y la vida se pasó de largo
mientras va aguardando la tristeza
en el pétalo arrancado
de todo lo que fui.


Mares

 

Entre dos mares
mi música vaticina el tiempo vivido
la lumbre del sol,
entre dos sismos
ansía un latido fuerte
la canción de tenerte dentro
de mi corazón.

Entre dos mares,
la poesía tal vez nada valga, 
el inquieto devenir de la mañana
que naufraga en mi copa de cristal.
Este canto a lo perdido
extraña, 
esta poesía en el aire
escapa
al rincón tuyo del alma
donde no nos pudimos olvidar.

Y como ves sigo en pie,
demostrando que lo que soy
vale más que lo que tuve,
porque mi inspiradora libertad
en otro viaje me encadena,
entre dos mares 
renace la miseria
de querer y no saber amar.


Nos queda la poesía

 
Nos queda la poesía 
la música, 
melodía de olas en las marejada de la ciudad
y el asfalto, 
nos queda el minutero a favor
tras aquel viento maldito del pasado.

Siempre nos quedará la poesía, 
la fuerza que irrumpe en mi alma,
que no llegó a matarme
y continúa latiendo, 
me queda el arte en medio 
del gentío inerte
que soñó con el mundo
que yo mismo estoy construyendo.

Nos quedarán las flores entre la guadaña, 
en el silencio de los antiguos amantes, 
nos queda el encanto de no esconder nada, 
como escudo y espada
ante tantos infortunios.

Me queda la voz del olvido
en este presente que se manifiesta, 
me queda lo vivido,
sangrante y real dando la luz
a las tinieblas 


Destierro

 
Desterrado por envidiosos, despechadas, 
por criticones, por recelosas

sigo aquí, 

con más vidas que Pedro Sánchez, 
sigo para hacer una revolución
con el corazón latiendo
al son
de un mundo mejor
que nos espera, 
unos me llamarán loco, otros ladrón, 
medio mundo aguarda
para gritar la palabra sincera
de lucha y amor.


Cuchillo



No pienses en mí, yo estoy bien, 
no dudes que no me afecta
(pero no me lo digas)
si en cualquier antro pierdes la fe, 
y ya no piensas en mí.

Tienes tantos pecados
como cada una de las arrugas
de tus ojos al sonreír
como lo dulce de tu alma (…)

no me importa lo que hayas hecho, 
y que ya no tenga tu bondad
por la mañana.

Porque al amor se abraza
con las manos abiertas,
para que pueda venir, y pueda dejarse ir,  
no pienses en mí, 
yo estoy bien, 
más que por lo que no puedo 
remendar en nosotros, 
me inquieta la luz del porvenir.

Entre lo oscuro y la luz
bailas cada noche, como aquella vez
en busca del despecho 
y lo perdido, 
tienes entre las manos 
el sol de la conciencia,
que rompe en la habitación
cortándote como un cuchillo.



Día gris

 

Tenemos las cicatrices del tiempo,
de no saber mirarnos tras el espejo, 
tenemos los dictados de lo que fue
la lucha de Prometeo contra los dioses, 
y cuando todo es imposible, 
resurge la magia, 
tengo el dolor de la vida en una mano, 
en la otra, al vuelo, mil palomas blancas
La vida se diluye como el terrón de azúcar de tu café, 
no hay nadie detrás de este infortunio, 
en el que la vida nos enseñó a perder.



Preguntas

 


Preguntas:

Sufrimos por desamor, 
por esa persona que fue especial 
o...
porque hemos invertido esfuerzo
que quedó arrinconado en el pasado, 

O porque en el fondo;
 
no toleramos la idea
de pensar que alguien nos ha dejado (...)



Señales de ruido


Ella ya no lanza señales, quizá nunca estuvo aquí,
si fui fuego, ella llamas fue
entre las que ardimos antes de revivir, 
ella hace de su sensibilidad, fortaleza,
tiene en sus manos
el deseo y el olvido, 
no sabe qué hacer con la belleza
ni con tanto odio ni tanta ingratitud.

Ella ya no me habla, 
por eso le digo lo que no sé decir, 
el mundo al revés en palabras, 
ella con su cara dulce y ferozmente amada, 
y sigo esperando su respuesta,
viviendo en el océano de una eterna marejada.

Ella rompe el cielo con una mirada
bebe los instantes de felicidad, 
se ahoga entre la gente,
renace cada amanecer.



Deporte pasión

 

No hacemos deporte porque envejecemos,
envejecemos porque no hacemos deporte, 
he ido desperdigando en el tiempo
rastrojos de mí,
y el deporte me ha ayudado tanto
que soy un guerrero en liza
eterna 
por lo que creí.

A salvo

 
Estaremos a salvo de nosotros mismos, 
tal vez se llene de luz la prohibida palabra, 
si es que si nada nos separa,
puede ser que sea porque no nos une a partir de ahora
nada.

Te echaré de menos como el sol, 
no más que a la libertad, 
porque magnificar al amor 
es dar alas a un ángel herido, 
es tener una idea demasiado grande
del palpito 
que nos hace errar.

Estaremos a salvo de nosotros, 
y el fuego apaga el tiempo, 
tu tacto, mi memoria, 
amar es la incógnita de estar vivo, 
de ser consciente como un loco cupido
que hace balance del cerebro 
mientras al corazón
enarbola.


Te tengo en el pecho desguarnecida
en esta confusión,
en este estar aquí pero sin mí,
tan llena de luz, apagada de caricias,
para que nada nos una 

que nos separe la vida.



Rutina

 
Un día tras otro,
mis poemas no dicen que el tiempo
es el único juez 
en este teatro de mierda
donde la bondad se ve claudicada
por tanta traición, 
un día tras otro, 
se llena de polvo la caja
del olvido
y sin querer, te he querido como quien no quiere
aferrarse al desamor.

Pasan los días
y me intento conectar conmigo mismo;
hay quien dice que la marea 
barrerá todo lo pisado.
Pasan los días, 
y quien era mi enemigo
se quedará en una sombra lucífuga 
del pasado.

Los días pasan, nos vamos poniendo menos, 
pasan los años, 
no creyó ni mi padre en mí,
ni el último de la fila
de esta cola infinita
que espera a ser el verdugo, 
o conseguir un puesto de técnico
en un despacho luminoso, 

pasan hora tras hora, los días, 
y una flor se pudre en cada minuto
en un jarrón de oro.

Un día tras otro, 
te escribo diciéndote que el sol miente
lo que la luna calla, 
que todo es un juego de peones
y lo bello se camufla 
entre tus faltas, 
que la honestidad nunca estuvo de moda
que muere lenta la tarde
donde te dije tanto sin palabras.



Cicatrices

 

No puedo luchar contra tus miedos,
no quiero que seas la sombra que da luz
a esta duda, -y que todo esté mal-, 
ponerme a prueba 
ha sido motivo de las cicatrices
que la vida te dejó, 
y el viaje que soñé contigo;
arroja el tiempo pendiente 
de que esperar es el reproche que se tiene
cuando ya te cansaste de amar.

Como la lágrima de rocío
nadie ha sido como nosotros
y esa eternidad pesa,
el que nada sabe de la vida,
sólo intuye que la derrota se aprende, 
tantas luces en el horizonte
de quien sólo siente,
de quien nada en la corriente de un mar
que se tiene enfrente
y tu voz es como el sonido
de la brisa eterna.

No puedo luchar contra la corriente,
mi camino está marcado, 
me queda tener presente
la antorcha apagada
de lo que fueron nuestros labios.



Imposible

 
Para lo imposible, me queda la palabra, 
el corazón roto
la sal en las heridas, 
para lo que no me das tengo una guarida
el acertijo de la muerte enamorada,
y querer al amor, como quien quiere 
la exhalación que pasa;

para lo imposible no tengo más que tempestad
tras mis ojos negros que miran
el vacío de tu alma, 
y descifrar cada sentido roto
que derrama 
el lenguaje


Despedida

 

Mi despedida,
es agradecimiento, pero también dolor,
no quiero hacer del reproche bandera
ni evitar conversaciones incómodas, 
sólo sé que todo nace y muere,
(me dejo fluir)

y es que no quiero haberte dejado herida y cicatriz,
sino huella.

Del por qué me alejé
la respuesta es que ya no vibraba igual, 
con el tiempo me entenderás, 
que siempre querré cosas tuyas
como supongo que mías
algún día en tu sonrisa las llevarás.

Pero ahora, qué más da, 
no está perdido lo pasado,
aunque no te vuelva a ver, 
nos queda la inmensidad 
de los recuerdos, 
las palabras, el tiempo de la luna
entre nuestras manos (…)

ya verás que los abismos 
que te carcomen
son esas cosas relativas 
de las que me culpaste 
y me las echas en cara,
yo no sé bien por qué.

Tal vez la culpa la tenga 
lo que otros nos hicieron
y reaccionamos mal
al creer que la historia
se repite 
mirándonos 
en nuestras pupilas.

Mi despedida, 
intenta sanar el mundo que llevamos dentro,
el universo místico que nos desvela, 
mi despedida hace de la libertad bandera
aunque insensible me llames, 

yo siempre estuve ahí.

Mi despedida, qué más… 
te escribiré aunque no te escriba, 
serás la tinta invisible entre tantos poemas.                                         Mi despedida.



Lo que nos mantiene unidos



Tú no eres más que el reverso de este poema, 
(tendré que distinguir los sueños
de la realidad),
y saber que los amores mueren 
cuando dejamos de romantizar 
los motivos
por los que empezaron.

Yo, no soy más que el loco, o genio,
que se extravió en hacer más bella 
la realidad, 
y se le atragantó tu beso.

Sé bien que mi forma de vivir
deja en pañales tu filosofía,
porque ser uno mismo 
baña de luz y ridiculiza
a quien cree en el amor 
sin creer que el amor después del amor

se aferra a tantas despedidas.


martes, 1 de agosto de 2023

Duendes


He jugado con duendes de la mente
y el más allá
para barajar la quimera del destino
y ser príncipe peregrino
de un país que orbita en las ruinas
de esta soledad.

Y todo lo que quise ser,
no he sido,
porque el tiempo ha amargado la espera
de esta esperanza sin edad, 
vagar por el mundo es el antojo
de un dios que sin ojos
quiso ver cuánta verdad 
cabía en mi alma, 
hasta llegar a perder la razón,
y saberme así encadenado
a tanta libertad.


Resilencia

 

Tengo una resilencia ante el dolor
que me dueles y no, 
que me eres fría como el hielo, 
ardes como el sol, 
me dueles tanto
que en lo que dura un te echo de menos
me voy lejos
tan cerca e mis pensamientos
como lejos de espacio tiempo,
allí donde juega nuestros corazones




Preso

 
Con un puñado de canciones, de poemas
quise cambiar el mundo
y lo convertisteis
en un teatro sin sentido,
al yo entrar en la escena.

Tus besos; a dónde irán?
tus risas; quién se las llevó?
juego en este circo como un actor
que te dio el mundo
y tú le rompiste el corazón.


Preso en una oficina
mi libertad agoniza entre las libertades
agónicas de los demás, 
mis ansias de volar me encadenan
y dibujo verdades a medias
cuando la vida me puso 
en otro lugar.

No soy más que un esclavo
de la risa y las lágrimas,
mientras tú, pronto verás que la vida
duele tanto, tanto, 
que hoy es el mañana
que me queda como punto de partida, 
mientras tu cara de niña
es el sueño o la pesadilla
de este destino errante.

El tiempo pasa, esa es la única verdad,
y con él se van los abrazos y los besos,
con él se va el viento
que te trajo para curarme 
y volverme a dejar mis heridas abiertas
al marchar.




Perros

 

Como los perros y las perras, 
hay quien no busca amor de verdad, 
sino un buen amo o ama
para olvidar el vacío y el abandono
que todos sentimos.


Gentuza


Tengo yo un primo que es todo un maestro
de la envidia, la usura y el postureo, 
jodido muerto de hambre aunque coma, 
eyaculador precoz con récord en el barrio
que hizo la Mili para ver si pillaba cacho, 
corriéndose si cualquier colega malote, distraído, 
se le ponía en pompa.

Tengo yo un primo que es un crack, 
de los que se mete la apariencia y los complejos
por la tocha, 
es muy bohemio el soñador, incluso romántico,
pero vende su alma al mejor postor, 
como cualquier hijo de vecino, 
(fuerte ante los débiles, débil ante los fuertes), 

el que no estudió a su tiempo
y sólo apesta a fracaso como buen aprendiz
de la desgracia.

Jura que nunca fue al loquero, 
pero algo me dice que miente, 
un maestro basurero, un español extranjero,
que se hizo el buen primo
pero el más fracasado ha sido
tras el abandono y la miseria,
esa que si no la olvidas a tiempo
te puedes convertir en lo que eres y has sido, 
un hijo puta como todos y todas 
la mierda de primos y tios que he tenido.


Bendita libertad


No me dueles porque 
para que me duelas 
tienes que formar parte
de mi ancho firmamento
ese, que te viene grande, 

no me dueles, sólo has sido,
estrépito de tiempo
donde no crees lo imposible, 
y lo bello no te nace.

Pero nobody feels any pain, 
sólo solos somos libres, dicen, 
en fin,
mis alas que vuelen a donde se pierde
la marea, 
ya te vieron desfallecer,
y de luto se tiñen
las antorchas de mis pupilas negras.

No me dueles, o sí, 
o qué más da, 
soy demasiado libre
para ponerme a lamentar,
tengo un dilema con el tiempo
que arrasa la luna, 
que muere en la orilla 
solitario palpito, 

de esta bendita libertad. 



Ausencia


En esta ausencia, estoy presente,
me sientes? 

Aunque no me veas ni me llegues a acariciar,
soy viento, soy libre, 
y esa libertad será la secuela
que marcan a las almas 
que quieren ver más allá.

En este silencio, soy eco, 
y desfallece lo andado
de tu cuerpo y mi distancia, 
en esta ausencia 
quise cobrar al tiempo
el fulgor de un rayo
con el que mecer la tempestad
en esta olvidada playa.

Soy amor, porque en mis alas
agito la bandera del no pertenecer
y ser 
en cada rincón del tiempo, 
para vaticinar rebeldía
de quien vuelca su verdad
en la confusión, 

pero te quiero
como amo lo que nunca 
tendrá dueño.

En esta ausencia, estoy presente.


Tu silencio


Tu silencio es la respuesta, 
mi pregunta; el mundo.

Quizá he atesorado 
demasiado sueño
en el profundo tiempo
de mis ojos verdes
y tu desengaño 
cual flor cerrada
ante tantas embestidas
del temporal.

Mi silencio, una diana
con los dardos heridos del desamor, 
nunca hablarán mis palabras, 
si la memoria persiste
en la hondura 
de estos recuerdos que crecen.

Pero la lucha está en el ahora, 
sabiendo que para vivirlo, 
-para vivirte- 
(…)
no valen traumas ni quimeras
que digan que son mentira 
nuestras promesas,
y el abrazo herido
que nos dimos 
una vez.

Tu silencio, una respuesta, 
mi vida desborda sentidos
con los que desenamorarme
y armarme 
sin ti o contigo

en lo que no pudo ser.


Lo efímero


La insistencia terca de querer que lo efímero
de nuestras vidas sea para siempre,
que el amor dure 
y no nos resistamos a no soltar,
esa querencia de controlar todo
pero como quien es espectador de una peonza,  
todo gire alrededor de nosotros.

La historia de nuestro amor acabó
cual flor que muere al tocarla, 
-acabó al nacer-,

tal vez no era el momento,

tal vez las expectativas cegaron
la lucha de un futuro por el que ninguno de los dos creía,
y, 
la insistencia terca de querer que lo efímero
dé nombre a lo real, 
hizo que entre nuestros labios 
se forjasen 
muros de cemento.

Tu espejismo que se dio de bruces
con mi realidad.


Hoy estoy para seguir


Hoy estoy para seguir el vaivén de los días
de oficina y parque a las 10 de la mañana,
de abrir la caja de Pandora
de las letras 
y en cada palabra 
envejecer
(o renacer), 
dependiendo
de mi coraje ante tanta ausencia.

Hoy estoy para seguir, y escribirte
que no quiero a nadie, pero
te extraño…
Hoy estoy para darle sentido a la poesía
si la nostalgia  
fuese motivo para crecer
y no hiciese tanto daño.


Te extraño

 
El paso del tiempo;
la nostalgia y lo que nunca fue
para serlo en nuestro recuerdo por siempre…

señales que hacen vibrar mi alma, 
y a cada segundo se llena este vacío
la inquietud que me asola.

Quise aprender a soltar
aunque debo admitir que echaré de menos
lo que nunca será.

El viaje que nunca haremos.

Quiero ser paz en tu tiempo, 
(el silencio en esta espera)
 
Desde este autobús
se diluye con el arte incomprendido
de mis manos, 
otras manos que te desnudan, 
huérfanas palabras delante de mí,
en la carretera.
 
El paso del tiempo es tan relativo, amor, 
que no sé cómo llamar al sentimiento, 
si es algo así como una estación 
golpeada por el silencio
sin nada más que ser vagabundo,
y de equipaje,
la memoria de lo que no tendremos.
 
Te extraño.


Vox

 

Vox no daría tanta risa si no fuesen tan peligrosos
para la Libertad.

Patriotas del dinero y el poder, 
defienden ideas delirantes
de una pequeña parte tomada como un todo, 
y yo sólo sabría deciros que;
el rencor es inmenso como el odio.

Abascal debería pasar página de aquellos años
en los que la Kale Borroka
le jodió su infancia a él y su familia, 
ya que al entender de patrias debería saber  
que la infancia es la única patria por la que luchar
y, siempre, por la que dormir en paz.

Lo siento, compañero víctima de bullying
que quiere venganza y no perdón.

El tiempo pasó y hay muchas mentiras que riman con heridas
aún en esta España,
la de los resignados, usureros, envidiosos, 

la de todos los nazionalistas catalanes, españoles y vascos
que juegan con banderas, lengua y cultura 
haciendo hasta a sus putas madres, daño.

de jornaleros que no pueden dejar los vicios
y  no quieren que los negros cobren pagas
de sus impuestos 
pues da  para menos farlopa y menos putas

la de toreros, y artistas con la censura a mi poema, 

de señoras que aprendieron que sólo su macho entiende 
cómo poseerlas (contigo porque me matas)

de maricones civilizados, como buenas personas.

En definitiva,
de cómo ven vuestros votos como billetes
a cambio de crear diferencia 
al grito de barbarie;

la de los opresores del país del dinero;
y los oprimidos del país de la pulsera rojigualda, 
comprada en oferta 
en cualquier chino.

Vox no daría tanta risa
si los que mandan no sean ignorantes y fascistas,
y sus votantes no fueran vecinos míos…



El odio de los que han sentido la marginalidad
es más fuerte 
que el odio de los que tienen el poder.


La sangre


Estuve paseando por Kiev hace unos años,
y hoy las Iglesias ortodoxas agonizan de dolor, 
no aprendemos de las guerras, 
cuando en la quimera de una trinchera
se pegó un tiro en la sien dios.

Ucrania y los acomplejados hombres
que hacen de matarse entre ellos, bandera, 
para gastarse el arsenal del Imperio Ruso
en cocaína, vodka y putas, 
mientras el pueblo 
obecede 
y se arrastra moribundo.

A nadie importa unos terrenos remotos del Donbas, 
excusa de dinero y poder.

Estuve en Kiev paseando hace algunos años, 
y mientras Tinder ardía a cambio de dólares, 
los hombres empuñaban la misma arma invisible
que años después les mataría.

Todo es profético,
todo conduce a las heridas de la humanidad
que no para de sangrar;
Ucrania, Yemen, Somalia, Siria, 

las hijas de los presidente poderosos
follan 
con las luces apagadas.

Vivir es sentir


Es difícil entender tu papel
cuando lo perdiste todo,
y quien más te tenía que haber protegido,
inconsciente; 
fue tu enemigo;
 
la vida es así, 
dirán, 
pero yo, en mi último cartucho
les gane a los que apostaron 
por mi muerte.

Bailo sin música 
me resisto a sucumbir
en esta tregua de luchador que 
encuentra gloria en su lucha, 
la que voy leyendo tras 
las hojas del destino
en este libro 

que es vivir por sentir.


Paradise

 
Todos buscamos nuestro paraíso
en una tierra manchada de infierno y cal,
todos alzamos una promesa en el tiempo, 
de luchar por ser únicos cuando nada queda ya.

Quien más quien menos,
arrinconamos  las heridas 
en estas palabras sin sentido
todos buscamos nuestro paraíso
en un vida vacía.

La vida se desordena sola
sabiendo cuanto nos costó construir, 
en un instante el mundo se desmorona, 
y tras el final de los finales, 
se empieza a vivir.


Has sido


Has sido, y serás,
el amor y el miedo, 
la gota titineante que escribe
un verso
ese que no alivia
los días de soledad.

Has sido, y serás, 
el tierno y más bello corazón
herido, 
la cordura que no tengo, 
la dulzura que tuvimos 
fue
eso que fuiste y has sido.


Entre las ruinas

 
Entre las ruinas de la precariedad
se atisba un poema como revolución
cuando la palabra aguarda tener su sentido,
tan libre que lo odias, -que me odias-
por ser desquiciado loco
que te desnudó sin haber tocado tu vestido.

Este sistema no perdona,
y se llenan de imposibles el futuro,
los dueños del mundo
te chantajean con el dinero que nos roban,
y la felicidad siempre es 
un triste asunto.

En los mares de la resignación
cuida de mí el desangelado guardia
de las promesas,
te quiero y no me esperas
y entre los montones de papeles
que desordenan mi alma
buscando la perfección ando
tras
un poema.

En el eco de mi murmullo
resuena la voz muda de los recuerdos
junto a ti.


Mientras escribo

 
Mientras escribo, aprendo de lo vivido
y me leo, 
mientras escribo voy entendiendo
la vida, voy desnudando los sueños.

Hace falta distancia, 
para comprender lo que tenemos tan adentro, 
mientras te escribo
me visto de viento.

Para contarte que apenas te conozco
y te echo de menos, 
que eres una sombra llena de luz, 
la letra hecha himno
de lo que no tengo.

Mientras te escribo,
no sé bien si ser peregrino es mi sino
o cobijado en un rincón de tu cuerpo, 
si decirte que hagamos la locura
de irnos lejos,
de besarte a escondidas
con tanta gente alrededor
y tan poco cielo.


El soñador


 Lo que consiguió aquel soñador
fue admirable,
llegó a entender la indescifrable luz
de los pasos errantes, 
llegó a ver con fuerza el futuro
sin que en él creyese nadie.

Al titubeo del destino no se le tiene miedo, 
tuvo sueños lo suficientemente altos
para no perderlos de vista
al perseguirlos,
consiguió tanto que nada fue suyo
y suyo, fue un Imperio. 


En el tiempo de las mariposas

 
En el tiempo de las mariposas,
en las dunas de una playa sin mar, 
en este verano tan solo
que sólo tengo ausencia
con la que llenar de arena
a la soledad.

Tu forma de hablar me castiga 
para más tarde morir de ternura,
mientras mi vida es un viaje 
sin destino;
sed de amor pero hambre de nadie
hasta que tú te cruzaste 
en mi camino, 

y ahora qué nos queda? (…)
sino esperar y esperar, 

el amor después del amor, 

mirarte a los ojos
y que ellas, 
como fantasmas del pasado,
no eclipsen tu luz, 
cuando en esta ausencia
no haya nadie en el aire, 
y tras el viento llegues tú.

Tengo entre versos 
el tiempo de cuando
todos los gatillos apuntaban 
a mi alma, 
pero traspasarla no hubiese sino suficiente,
lo sé,
como tampoco 
besar el vergel de tu vientre, 
pues el amor es algo más;
es encontrar cansancio
para vestir la esperanza, 
cambiándonos la piel.

en el tiempo de las mariposas.


Manhattan

 
Quiero volverte a ver 
(o verte volver), 
quiero un te quiero más que la nostalgia
de perderte, 
tú que con tantos rostros y el mismo alma,
vi alejarte 
tantas veces (...)

Te he amado en silencio, 
como ruiseñor que espera, 
tengo las nubes de tu pelo
en el edredón de una noche
sin estrellas, y...

quiero más un te quiero, que el deseo,
de lo efímero de la duda
y a ti,
te entrego mil viajes e infinitos sueños, 
para que tropecemos juntos con las olas
que renacen como nuestro 
despertar.

Quiero empezar donde acaba 
lo que iniciamos los dos, 
en otra vida, en otro sol, 
te he amado como quien reza
en la maldición del tiempo, 
que siendo juguetes rotos
nos separaba la distancia
hasta que el destino nos unió. 

Quiero volverte a ver.


Bonita

 
Estás tan bonita en esta noche, 
en las que las estrellas se apagaron, 
estás tan bonita que tus ojos cansados
arrojan lealtad en un mundo extraño.

Estás tan bonita,
vivamos el momento, que vibre
la ilusión de un tiempo en llamas,
el que se muere por vernos arder.

Con tu pelo suelto
rompe mi desconsuelo,
estrenemos nuestra alegría 
con la luna dorándonos la piel.

Estás tan bonita,
que se rompen las fronteras
tropezando nuestra lengua
al cambiar de dulzura
esta amargura,
que te sueña;

que quiere volverte a ver.


Love

 
El amor no debe de doler, 
ni que sea control o celos, 
tal vez has entendido que el amor
es odio salpicado de cariño, 
pero puede que el destino 
de corazones puros
sea calmar las inseguridades
con la certeza de estos besos,

que son para ti. Amor.

El amor no debe suponer
tenerme de frente, 
- porque sino te aburres,
pues la paz es muerte-, dirás, 

pero la paz puede ser arte
de crear un mundo mejor,
de reinventar las pesadillas 
con color, 
el amor no debe de matar
sino de lealtad 
morirnos tú y yo.


El amor no es “contigo porque me matas”,
es buscar motivos allí, en tu mirada 
que busca respuestas, 
olvida a esos tipejos que no te valoraron, 
y cogeme de la mano, 
emprendamos la aventura
de sentir
como quien hace del infierno, 
un poema.


Al caminar

 
Tenerte entre mis brazos 
que seamos juntos
lo que nunca podríamos ser, 
abrazarte como quien pende de un relámpago
y besarte tan fuerte
como la sensible caída de nuestra piel, 

Tenerte en un mundo de mentira, 
para que seamos verdad, 
entre la ansiedad y el éxito, 
atenazado por una frontera,
todo llega, 
cuando creíamos haberlo perdido ya.

El amor, ese impostor
que escribe con la palabra 
que se rompe cual cristal;
eres una naufraga a la deriva
de mis tristes pesadillas, 
y yo, ese viajero perdido
que contigo
aprendió a caminar.


No tan deprisa

 
No tan deprisa, para un poco, 

no creas que el loco no puede volverse
de luz,
viajando en vaivén 
del cielo al infierno, del dolor a la redención, 
me ves aquí de nuevo escupiendo
letras tan ciertas que han sido dictadas
por algún dios.

En tiempos en el que el miedo al otro
se rompe del abrazo a la ira,
-no tan deprisa-

puede que todo cambie 
en un giro del destino
que nos lleva a la deriva.
Y vuelo sin aire, 
y camino entre el fango, 
doy el corazón 
a todo el mundo
pero con nadie me caso.

No tan deprisa.



Lo que más me gusta de ti,
tú, 

tu sonrisa que parece un ave herida
que vuela tan alto
que no sabe de su cicatriz, 
me gusta tu cuerpo
porque lo proyecta tu alma; 
que seas un sol eclipsado
y si es con mis manos
un eterno verano
en cada uno de tus pechos, 
como montañas, 

Lo que más me gusta de ti, 
tú.
Toda tú, perfecta e imperfecta, 
pequeña que mis manos
alzan a través de tu luz, 
me gusta tu boca llena de verdades,
ese pasado que duele, 
esos dolores innombrables 
que el porvenir tras tu beso
arde el fuego de volverte
incandescente.


Se olvida

 

La luna se apaga al cerrar nuestros ojos;
mares se levantan de espuma, 
verano que se antoja eterno,
muerte y resurrección del rayo
que es la pluma con la que escribo
perfilando el filo 
de unas palabras
encomendadas por nuestra ceguera.
Distante aroma a latido sin ti,
bohemia deshilachada 
porque todo tiene el sabor a nada,
si la incertidumbre de este tiempo
me pide volver.
La vida no espera a este que desesperó
por tu vida, 
y rotos de bandera cubren el ombligo
que me obliga
a sentir como sienten los amantes
que no se olvidan.


Las banderas quemadas

 
Lloverá tras los mares de fuego,
de estos abrazos heridos,
de este puto fascismo
de querer recortarnos libertades
y callarnos con lo que se compra, 
y comprarnos con lo que se vende, 
lloverá en este infierno hecho tierra.

Sueño con la Justicia 
labrada día a día por personas
con corazón,
ante la avaricia de aquellos
que solo buscan el aplauso, 
la comparación o el miedo del pueblo 
que nada tiene e ignora 
que puede 
cambiarlo todo.

Y la libertad de amar,
de sentir, de luchar en un mundo
vigilado y roto, dónde queda?

Y si la mujer quiere ser libre, 
y si yo quiero ser libre
a qué dios del delirio
nos encomendaremos 
en la peligrosa aventura
de sentir con el alma llena?

para partir de viaje donde
no nos hagan tanto daño
sus hipócritas dogmas;

sus ensangrentadas banderas.


Disfraces

 
Aunque te disfrazaron 
de leyenda romántica 
cual angélica salvadora;
musa de pelo manso o piel dorada,
 
-mi poesía te pide perdón-, 

hermana guerrera, 
que junto a este dolor
haces mares el llanto, 
creas abismos en la distancia
separando el fuego de la injusticia
por el sueño real
de un tiempo aún no alcanzado, 
y un mundo mejor.

Aunque, torpe de mí, 
te disfracé de melodía, 

lo siento.

No era mi intención empujarte al Olimpo, 
sino fue simplemente evitar 
mi choque contra el suelo
de un deseo indulgente,
fuiste un ideal que enloqueció,
la razón de la sinrazón
que me cegó al verte.

Aunque el deseo tiene muchas formas
hasta volverte extraña de ti misma
por tanta confusión,

nuestro latido tendría que calmar a la fiera,
y el feminismo 
por sentir de igual a igual,
pues yo quise entregarte tan sólo un poema, 
y la locura no supo apiadarse
de este pobre
corazón
que aúlla como lobo herido
aún en aquella tormenta.


Círculos


Al final no hay final
todo es cíclico, redondo, 
volver a volver,
empezar a empezar, 
por eso es que el amor puede confundirse con la muerte, 
porque morir no deja de ser otra etapa más
que da forma a la vida, 

tantas cosas pasan que volvemos al lugar 
donde el espacio nos recuerda
que nuestra esencia es aquel tiempo 
remoto (no sé si de niños o más allá)
donde todo es volver a empezar.

Volver a volver.



Quién


Dime quién venció al huracán, 
dime quién venció sin vencer
sólo en una lucha a solas frente al gigante.

Dime quién pudo con todo
y nada pudo contra tanto, 
Dime quién no teme a la locura
si con él hizo las paces.

Quién se enfrentó contra la humanidad
en una habitación cochambrosa
del barrio Baladre, 
quién dejó para la posteridad versos
que nadie intuiría que contaban 
la historia mía y del mundo.

Dime si es ese del espejo a quién temo y amo, 
como a ti, 
que te tengo y no.

Dime quién tapa el sol con las manos
y brilla su luz en la mirada desde los abismos.

Quién


Vida


Esta vida se diluye en la aspiración
de soñar con otra,
en ocupar nuestro tiempo
tras el exilio mancillado de soles y oscuridad.
La vida es la quimera del tiempo, 
el último rumor de batalla 
ante un balcón con estrellas pero sin luz.

La agonía me acompaña en este camino, 
y también me ayuda a crecer,
porque de todo el dolor que arrasa al mundo
uno puede hacerse fuerte donde
la muerte 
tomó pulso al dolor.


Verano

 
Un verano sin mayor meta 
que ver las nubes desvanecerse
(...)
a muchos sólo les queda amar 
el apego de otro cuerpo a su cuerpo,

ni se quisieron a ellos mismos, 
ni menos a quien caminó a su lado;

sólo apego de la ilusión
de haber tenido todo por delante,

este tiempo es un vértigo que vaticina
lucha incondicional
de tenerte a pesar de la nada.

Te escribiré con líneas como frontera
de mis sueños pasados

Te desearé, aunque viejo y huraño
porque sólo me queda la tormenta venidera
del dolor de estas manos (…)

Me consuela ver pasar las camareras
el polen de lo que se derrumbó
entre las paredes blancas de la locura,

un verano de palabras enquistadas
en la sospecha de la noche
y los dictados eternos del alba.



Ahora


Ahora que deseo saltar por el abismo
de tus ojos, 
a pesar que siempre nos han rodeado lanzas y escudos
en la guerra de amores pasados, 
ahora que sabemos que abrir el corazón  
depende más de nuestro amor propio
y aún así nos miramos, como quien busca el sol, 

ahora sé que te extraño teniéndote 
tan cerca.

Te diré que todo va peor y vamos cayendo en bucle
por el huracán de nuestra boca.
Los domingos me saben a ti justo antes de levantarme
de la cama
y que me sienta extraño al candor 
de la lluvia matinal de tu ausencia.

Ahora,
los segundos se tropiezan mientras 
se van ordenando las ideas;
manejo desde un ordenador palabras
que mi mente sospecha nunca entender,
y toco la luz de tu mirada
que proyecta el renacer de las horas.

El renacer.

Ahora salto al precipicio de tu alma de fuego llena,
de tormento apaciguado
de la quietud que se propaga con el aire
de lo que no existe.



Fenix



Borracho y con la sabiduría
del arte en pupilas de cansancio,
dibujé en tu cuerpo la luz de mis noches, 

tú, que me ensañaste a ensuciar los sueños
tras el molde de la pureza,
fuimos sombra y barro;
sexo, que mudaba del dolor a la paz.

Ahora que soy más fuerte,
que crecen 
mis alas de fuego
y llegan allí a donde no sabría,
no tengo miedo a volver al infierno de la locura
porque aprendí a robar naranjas 
con el olvido;
para volar manejando un timón destartalado
cuando mi sombra perdió su rastro
y todo era ser Ave Fenix 

o halcón de soledad nocturna.


No sé

 

No sé bien si el amor
es este silencio incómodo
después de habernos cruzado 
como dos aviones kamikazes
o son los eternos puntos suspensivos
a nuestro final.

Eso, será amor, Amor.

No sé si la ausencia crece como un monstruo
que nos abraza
o los años nos ponen en un lugar 
donde el tiempo no olvida.

Dicen que según tengas tu amor propio, 
así sientes el amor, 
dicen que por muy valiente que seas,
serás un cobarde 
al cobijar a la pureza 
con su sensibilidad que arrastra, 

y yo, 
sigo sin entender bien 
como se forjan las historias,
si sentir es ser aprendices 
en un círculo maldito
de arrastrar una roca
para que se caiga, y volvamos 
a empezar de nuevo.

El amor es compartir, 
es cuidar con la mirada a unos ojos ciegos,

dar aquello que nunca darías;

es, a su vez, mi debate entre yo y el mundo (que eres tú,
mi planeta)
orbitando en la jaula 
de mirarnos y mirarnos
para reinventar
las huellas perdidas, 

el artificio de amar
que se crea

amando.



Nunca

 

Nunca se valora lo que se tiene, 
siempre extrañamos lo que se fue...

borrar la palabra 
es borrar la memoria

y mareamos al destino
bailando un tango maldito
de la mano del capitalismo, 
el miedo y el estrés.
(…)

Y es que este sistema MATA,
nos llenamos de avaricia, 
para dispara en el espejo del vecino
por nuestra soledad, 

no valoramos lo que tenemos 
ni quien está a nuestro lado, 
y al final la vida es una absurda
posesión de cobardes,
en lugar que un regalo.

Murió el sueño 
de que la riqueza material
fuese repartida para todas y todos, 
y en este juego de imbéciles 
gana el más despiadado
que devora a su presa,
ridiculizándome como poeta, 
pues el sentimiento termina 
siendo un producto
que se compra y se ofrece
en venta.

Me da asco tanta prostitución
de lo auténtico, de lo noble,
en el espejismo de reflejos y apariencias,  
la naturaleza no tarda en rebelarse 
con tsunamis y sequías;
fronteras 
a la burbuja del primer mundo 
donde damos gracias por respirar, 
y formar parte 
de esta PUTA MENTIRA.

No toleramos lo diferente,
sólo de puertas para fuera,
la televisión perfiló 
el cuerpo de la mujer,
la necesidad de la gente,
y el deseo es un escaparate, 
del que compramos 
mierdas que se usan 
y luego ya no nos valen.

la mente organiza calladamente la vida
mientras dos corazones anhelan
una verdadera Revolución, 
perdidos ya no saben conectarse 
porque sienten 
como unas máquinas al mejor postor,

all you need is love 
sociedad amordazada, personas que gritan.

Mierdas

 
A los que envidiáis mi libertad,
sólo os puedo decir que os jodan,
yo no lo he tenido fácil,
he partido tantas veces del subsuelo,
que vuestras críticas son
la basura que representáis,
así que comed, mierdas, comedmismierdas
que os jodan, fracasados.

Mientras unos se besaban, yo, estudiaba,
mientras otros reían, yo entrenaba…
mientras todos me miraban
yo enloquecía…
y aún os preguntáis cuál es mi mérito?

seguid con vuestra existencia de mentira,
heredada de vuestros padres que también perdieron
en la vida
y masturbaros con un verso mío,
o mi fotografía.
Comed mierdas, comed.




Tu pelo


Tu pelo es el aire de mis manos
la cruz del camino,
tus ojos son el destello de noche,
la oscuridad brillante de tus pupilas.

No perdono la envidia que me circundó,
por desviarme de mis pasos,
no te perdono ahora que el daño está hecho
y no recuerdo si fui víctima o verdugo
de este juego dañino.
Siempre he corrido tras el tiempo,
tus brazos, tus piernas son amuletos de la belleza
y del amor reposado,