domingo, 5 de julio de 2026

Palabras en las olas

 
Y hallar la eternidad
en un suspiro, 
sensual como tus ojos cerrados
antes del desastre,

Y casi vivo renazco
entre las brumas de la locura, 
para ser libre y no saber 
cuándo empieza el cautiverio
de las almas.

Agonizo en mi propia grandeza
que no encuentra lugar,
y es debilidad 
en un mundo sin belleza
en el que intento resurgir.

Y perderme en los anales 
de la vida
que con el ritmo del  ocaso
de las olas
estallan desde el mar de la mentira
juicios de palabras sin sentido.






Y se llama...

 
Escucha cómo cae 
el último pétalo de razón
que nos separa 
el dardo en el corazón, 

la lumbre que dejó ya de alumbrar;

coge el silencio 
que entre tú y yo 
es guadaña.

Escucha el terremoto bajo mis pies
cómo se resiste a sucumbir por esta vida
que no espera,


y se llama soledad.