jueves, 27 de agosto de 2020

Bien lejos

 
Bien lejos, 
país sin bandera, éxodo y verdad, 
luna rota de avellaneda, 
perdido en ciudades que arden y se empañan con el suspiro
de los segundos no vividos, 
bien lejos, 
bien lejos, 
si quieres encontrarme, 
sabrás que estaré allí
donde no todo esté estudiado.

Me dieron siempre náuseas
las vidas que cuentan por miedo
la vejez, la soledad, 
esas que se recluyen en tu recelo;

quiero ser siempre joven 
como el viejo que os escribe.

Bien lejos, 
bien lejos, 
donde no me atrape ni el olvido, 
donde la muerte sea sombra que alfombra
una carcajada.

(y si no estás aquí)
te buscaré 
bien lejos, 

bien lejos.

Un ángel le vino a buscar

 
Un ángel le vino a buscar 
a aquel muchacho
sin tiempo, sin edad, 
y por el suelo
recogió besos 
que fueron para él fracasos, 
aunque himnos secretos en algún
corazón.

Alma de carne trémula, 
lluvia en los ojos, 
lagrimas de metal, 
ángel hecho hombre, 
viejo de pocos años
que nunca se contentó
con el arte de olvidar.

Un día salió a un país extraño
y se encontró.
Pintó con nubes su destino, 
y fue una vereda de palabras
hechas de gin,
muros de Alcatraz.

Los demás eran quimeras
que hablaban de rutinas, 
el hombre tuvo la certeza 
de hacer luz una sonrisa peregrina, 
de imposibles ríos de tinta
los versos de su libertad.

Un ángel le vino a buscar 
a aquel muchacho
sin tiempo, sin edad, 
y por el suelo
recogió besos 
que fueron para él fracasos, 
aunque himnos secretos en algún
corazón.

Alma de carne trémula, 
lluvia en los ojos, 
lagrimas de metal, 
ángel hecho hombre, 
viejo de pocos años
que nunca se contentó
con el arte de olvidar.



Real Zaragoza


Blanquiazul es su bandera, 
de oro bordado el corazón, 
un león ruge en la Romareda, 
cuando rueda el balón.

Real Zaragoza, 
en cualquier lugar
se levanta tu afición
para que, con nobleza y valor,
el equipo llegue a ganar.

Real Zaragoza, 
himno de historia, 
leyenda del fútbol, 
desde el Ebro hasta París, 
once valientes
luchan por ti.

Blanquiazul es su bandera, 
de oro bordado el corazón, 
un león ruge en la Romareda, 
cuando rueda el balón.

Real Zaragoza, 
en cualquier lugar
se levanta tu afición
para que, con nobleza y valor,
el equipo llegue a ganar.

Real Zaragoza, 
himno de historia, 
leyenda del fútbol, 
desde el Ebro hasta París, 
once valientes
luchan por ti.


Tus ojos

 

Tus ojos como un espejo quebrado,
que se rompe a cada huella
en el pasaje de la ciudad perdida,
paraíso de cuerpos helados
cuando chocas con otro corazón de piedra, 
y en ese juego de amores, 
(puzzle de niños traviesos) 
la vida péndula con la muerte
a la locura del mejor postor, 
y vuelvo a perder...

Tus ojos como un topacio herido
que busca renacer de una guerra mundial
en las olas de una cama.

Tu tiempo en el reloj de arena
crece con cada acercamiento, 
mengua con el latido de noctambula prisión, 
explosiones de dulzura 
minutos antes de sucumbir.



martes, 18 de agosto de 2020

Perderse en el miedo


 El miedo de perderse en el miedo,
la sombra de tu boca y su ojalá,
el carbón de una noche sin estrellas,
las brasas de este verano sin mar.

Las penas de quien lo tuvo todo,
la esquina del cielo, el llanto del sol,
autobiografía que con nostalgia no borra 
la ansia pérdida de mi corazón



jueves, 6 de agosto de 2020

En noches como ésta


En noches como ésta, 
la nostalgia riega lo que ya no existe, 
llena de mariposas invisibles
la noción del tiempo.
Cáliz de sal herida, 
vuelo de cisne muerto, 
amargura de playa sin olas, 
donde se perpetuó el silencio.

En noches como ésta, 
fuiste para no existir luego, 
lamento de luna,
fruta podrida que se extinguió, 
tus labios cortaron 
como la despedida ciega
que nos dimos tú y yo.

En noches como ésta, 
la inmensidad me consuela;
habrá un sitio en la galaxia
que me diga que la amistad, el amor, mis errores...
tuvieron sentido, 
habrá otro yo, que sin saber cuándo ni por qué, 
llegué a encontrarte como un niño.

En noches como ésta, 
el hambre de saber de ti, me llama, 
los fantasmas cuelgan de la puerta,
nadie ve en la oscuridad 
pero acechan miradas, 
en noches como ésta, 
te quise
sin saber que nos sorprendería
el mañana.

En vidas como ésta.







Perdón


Te pido perdón, hermano, 
por no saber o no poder
haber estado a la altura, 
mi vida ha sido una pesadilla
de la que desperté
para encontrarte con los brazos
estrechados a la luz del amor.

Alumbras y das paz, 
mi guía, 
eres belleza por dentro y por fuera, 
en tiempos de eterna soledad.

Te pido perdón, hermano, 
no supe hacerlo mejor, 
no fui yo,
y un nido de dolor
me embarga, 
para abrirse al reírnos mil veces
del mundo los dos.

Hermano, ángel de día, música nocturna, 
eres la palabra que no sé pronunciar, 
la bondad hecha vida.



sábado, 1 de agosto de 2020

Viví


Viví una mentira,
álamos tristes,
serpiente en mi garganta,
viví la verdad que la muerte
calla.

El tesón del guerrero 
que se agrieta 
por el devenir de las horas,
corsario de hojas secas,
cuando la duermevela 
de lo que pudo ser,
hoy me mata.

Viví un laberinto de quietud.
Viví el sin perdón del tiempo,
las huellas de un remanso de dolor,
lo fatal y funesto
de hacer mío lo que nunca me 
perteneció.