domingo, 19 de julio de 2026

De los sin corazón


Tu sonrisa ilumina mi tristeza,
 
música ardiente como latidos 
de tu pecho, 

y aunque la vida no es sólo poesía, 
déjame vivir en esta fantasía

de estar vivo y ser consciente.

La vida sentida en el color robado 
de la palestra
del cielo 
si elegimos abrazar aquello que 
vale la pena, 

como la sensibilidad frágil
de que hayas sido la mujer más fuerte 
del universo.

Y yo, habiendo coqueteado con el infinito
para regresar de mundo de los locos
en tránsito 
al de los de sin corazón.









De mitos y dioses

 
El amor lo inventó el hombre, 

tus ojos, los dioses;

sonrisa que olvidó pecados pasados
para entregarse al pecado original
de vernos desnudos 
tintineando sobre la resbaladiza lluvia 
primigenia
de quienes sentían más allá.

Recuerdas cómo besa el tiempo
a las sombras? 
amnesia de las primeras caricias, 
de haber sido grande 
y caer tantos siglos de repente 
en el aislamiento más doloroso;

que mi cuerpo se vaya
pero mi alma aún te ande abrazando.

Tus ojos fueron maldecidos por los hombres
que dejaste de mirar,
y el amor pasó de largo entre mitos y dioses.







Dónde está el amor


Dónde quedan los besos que nos dimos?
la valentía de sentir, 
dónde queda
(...)

Dónde se pellizcaba la luz
de tus ojos tímidos enfrentándose al alba?

La vida es sólo eso, 
un destello de felicidad
entre las ruinas, 
el azul de nuestras lágrimas al despertar.

Dónde está el amor
cuando todo lo perdido
nos prohibió soñar?

Un despertar sin más abrigo que la piel, 
secreto de inmensidad
en los pequeños detalles.
 
Dónde queda el amor
en un mundo vacío, 
ciego, extraviado...

la rebelión es besar;
y esa sinceridad abre fuego al pecho
de quienes habiendo perdido lo amado
se resisten a volver a amar.

Dónde queda el amor?




miércoles, 8 de julio de 2026

El mundo

 
Este mundo 
no me pertenece,
ni yo a él, 

extraño la extrañeza
del ser, 
tanta gente tan igual, 
que guardan sus miedos
en la sombra de parecer.

Este mundo no me pertenece.

Mundo de aullido
y mentira,
de dolores y muerte, 
silencio
(...)

El clima nos golpea, 
el amor es el fantasma
por el que no se lucha ya, 
y entre tanta condena
mi cárcel es la libertad.

Este mundo como anzuelo
de tristeza permanente, 
de soledad que a la soledad da miedo, 
de compungido llanto
como bálsamo a las carencias
que toda la droga del mundo
no puede comprar.

El mundo no me pertenece, 
ni yo a él.




Nuestra desolación

 
Sigo mudo en el silencio
que me viste 
al ver tú algo en mí,
que gritaba en plena tempestad.

Y mientras, 
me pierdo entre los anales del tiempo
que hierven en las venas
de esta, 
mi soledad, 

sigo caminando sin destino
y el horizonte arregla mis velas
en la mar, 
canto, y no todo está perdido,
el sol del verano acompasa
la espera de tenerlo todo
mas sólo sé esperar, 
porque

sigo hablando con la lluvia, 
con las manos de la delicadeza
que me mató,
el puñal de la vida
que tenía el beso 
de los dos.

Sigo como se sigue antes de partir,
melancolía de estrella errante, 
eclipse en mis pestañas, 
y media manzana 
por la luz de sombra 
que abraza 
la desolación.






Justo antes de dormir

 
A veces decides
olvidar lo aprendido,
y sólo pierde quien ama
de verdad, 

porque a veces, 
la tristeza tiene ojos de sombra, 
horarios que se pierden 
en el suspiro
de la infancia,
ojos que rebanados con el rayo
de fuego
en la luz de este verano,
son un torrente de mar.

A veces dueles 
como quien vuelve 
a empezar de nuevo,
de nuevo, 

tantas veces,

la vida es un mundo
hecho escombro
pero que entre todos 
levantamos para la felicidad
ausente, 
y es que, 
a veces, 
todo se va y viene
en la misma luna que miramos,
lejanos, 

justo antes de dormir.



Los que odian mi paz

 
Sé que no soy fácil, 
y aunque me duermo en el sueño
que tantos sueñan, 

soy un constante te quiero
que se cansó de amar.

Mientras el mundo guarda 
por consuelo
la libertad,

espejismo de esencia herida

de quien no es el mismo
tras tantos dolores
y silencios, 
billetes sin partida, 
la muerte hecha poesía

en el sueño que duermo
cuando las pesadillas 
visitan a los que odian
mi paz.