domingo, 15 de julio de 2018

Metal y humo


Qué ridículo es el mar
si en cada latido de lo vivido
las olas no nos llevasen a una nueva aventura,
un viaje sin final,
sería adornar
de azúcar cada cima de volcán
entre tanta amargura.

Lecciones de vivir,
lengua seca de aire que arremolina tu pelo,
la belleza está a la vuelta de la esquina
y la mayor exploración puede que sea
el por qué de la luz
que escondes dentro.

Y en la ciudad que muere de pasión
o abandono,
hay poetas en el fondo de cada rincón
que sin palabras
escriben,
la réplica del destino
y de aquello cuanto somos.

Qué ridícula la tierra
si es solo
un artificio de consumo,
hay almas que vibran, almas en pena,
dormitando en guaridas
y entre lo que somos
cenizas, metal y humo.


lunes, 9 de julio de 2018

Minas


El alma es reversible,
aguanta las embestidas
de la realidad a menudo, tan carente de verdad,

lo que no tiene perdón es quién esconde su alma.

Decía Ana Frank que todos los hombres
eran en el fondo buenos,
la ignorancia crea maldad,

el miedo crea maldad,

y dios no juega a los dados
menos, en un campo de minas.






Azar


En tus piernas naufrago,
como quien, morena, se emborracha con un beso,
tripulado por capitanes bastardos
de un barco que dejó sin libertad
a los que buscaban el edén tras las galeras.

Buscamos ideales por los que amar,
en el hastío de ser todos iguales,
angustia durante la hora del qué dirán,
y la muerte es un rayo fugaz
en mitad de torpes corazones de tiza.

No sé qué es lo que más me gusta,
tu ausencia o que estés aquí,
queda medio mundo por andar
y es tanta la miseria de los demás
que hay quien bendice al dios de la locura
en mi nombre.


A tu corazón


Detrás de cada mirada,
hay un universo conectado con la esencia,
juegos de niños que distraen al tiempo,
una boca negra de lobo, que es la muerte,
asustada por la grandeza de vivir.

Detrás de tu cara de mujer que venció
entre tantos navíos perdidos,
yo me encuentro y me deshago,
como el que escribe un caos
en la historia del mundo,
como el Santo cansado
que labra un olivo.

Por el vértice de tus piernas,
jardín regado con lluvias silvestres,
crecen mil y una madreselvas
entre el cinismo del demonio
y el no quererte olvidar de arcángeles
dolientes.

Y aunque en este camino que es la vida
yo no sé muy bien distinguir quién es el loco
y quién no,
habrá que saber leer la mano cortada
por las despedidas,
lamiendo como perro apaleado
las heridas,
en viaje de mis ruinas a cualquier corazón.




Aprender


Aprender de la belleza de las cosas efímeras,
aprender si fue antes la semilla del dolor o la del abandono
atravesando el latir lánguido
de un suspiro.

Aprender a cogerse a un cuerda ardiendo
que haga sobrevivir
la luz y ocaso de la magia que nos atesora,
sortilegio que mata o resucita,
aprendizaje de la brevedad eterna
de una vida.



jueves, 5 de julio de 2018

En un papel infinito


Cuando sabes que hay gente que habla mal de ti, escribe en un papel infinito el Universo que te late dentro y por el cual quisieran ellos suspirar.


jueves, 28 de junio de 2018

Artistuchos


La gente juzga,
con ese miedo que proyecta sombras
a quien enciende una antorcha de luz,
la gente ignora,
la gente vomita frustraciones
para luego menospreciar la pasión
con la que sueño
trepar desde un precipicio,
perdiendo en los bolsillos la cordura
del Santo de los artistas.

Quién no se ha sentido observado por la envidia
mientras recita en un bar de mala muerte,
(todo se sabe)
la gente juzga mientras vuestra ropa sucia
está sin tender,
y se os cae la vergüenza
por el pantalón.

Pero que no dude el populacho cobarde,
formado de uno en uno por grandes
hombres y mujeres,
pero así en grupo, tan cobarde,
que solo manda la emoción
y quien sufre no alardea
y quien hace de la lucha torpe ballesta,
no alardea,
os escupe a la cara vuestra
mediocridad.

No firmo papeles con gente con poca imaginación,
lo mío es volar

con las alas rotas,
artistuchos.