sábado, 3 de noviembre de 2018

Paz


La noche no ahogó a duras penas los llantos del marinero. Allí donde se esconde el vértice de la luna, el secreto de haber vivido al otro lado. Saber que los labios malva de la muerte besan sin piedad.
Todos somos supervivientes.

Víctimas y rehenes de querer ser libres. De no haber entendido bien aquella mirada, las manchas invisibles del cielo.
Huir, paz, escape.



martes, 30 de octubre de 2018

Cuéntame


Cuéntame
como acaba el edén maldito
que es estar
preso en ti,
de que el amor sea salvación y castigo,
de que desear, cuenta,
sea la eterna penitencia
de la que ya no podemos escapar.

Cuenta la historia del nunca fue,
del ojalá,
de que no exista la felicidad
para luego construirla,
como soy solo ruina,
de una épica imaginación
que se alza sin aliento.

Y en acordes vivos muere el futuro,
tan difícil es vivir sin ideal
que necesitamos esa parte de fantasía
o locura,
para enraizar la luz de luna;
cuenta como vuelve el amor
antes de que la muerte
vaya a rondar nuestro nido,
dime que no todo está perdido.
Brilla el sol y llueve
un beso nos delata la razón
del por qué.

Spinoza dijo que dios eras tú,
y por una vida humilde
se edifican las más excelsas catedrales,
cuéntame la historia
de los que perdieron,
la batalla en aquel siglo maldito,
de los que nacen en el tiempo equivocado,
y todo es nada
y a pesar de tanta nada. Seguimos.


Tinta roja


Persiguiendo la tinta roja
en el cuaderno de lo que acaba,
intuyendo mariposas por tejer hilos
en el basto cielo
de tu mirada,
ser y no ser,
lucífuga estrella de querer parar
(y la vida no para)
de querer echar raíces
y todos miren el abismo
de llenarse de mentiras
para adornar una guadaña.

Ahora que todo es fugaz
como el roto invisible del universo,
como Sísifo inalcanzable,
como Troya en llamas,
me ves y no miras nada,
te tengo en la mente
y tan solo abrazo palabras.




Cuentos


De tantos cuentos que me sé,
no recuerdo el que cuenta atrás
para que vuelvas,
los boleros de amor lloran sin piedad,
y yo transitando en este ojalá
repleto de flechazos antipersona,
no recuerdo la cuenta atrás para que
vuelvas.

Vida muerta en cada espejismo de realidad,
ritmo de una guitarra huérfana,

repliegue de luz que ciega
por ser tan clara
a todo cuanto viene y se va,
el camino se hace solo
aunque apabullen los rencores en este amanecer de luna.




Serás


Serás un ahora
que nunca acaba,
el remanso de nostalgia
de las horas que llegarán,
delicadez de pintor
en tierra abandonada,
la guerra sin tregua,

el qué dirán.

Será que te tengo
y no,
que deseo tu latido
como principio del final,
que hace sol y tengo frío,
que nos puede la tristeza
y mañana nada nos quedará.

Serás de un barrio maldito,
al borde de mi locura,
te habrás criado entre nichos,
flor hermosa
que emergió de la basura,
y nos quedará poco mañana,
cordón mal amarrado
de la infancia,
baile sin sentido de la vida,
cólera en tierra de fuego
apagada.




Alquitrán


A menudo
las alas rotas también vuelan,
azar de los dioses,
el nido de las golondrinas
que aprendieron a no regresar,
a menudo
llueve sobre mojado en una vela
y los días responden
con siglos de abismo y soledad.

Porque a veces,
el tiempo no entiende
y todo acaba,
porque a menudo
la luna responde
con las cartas marcadas,
y anclados
en el puerto de la ansiedad,
los veleros vacilan por la marea,
dejando manchas de tristeza
tras unos ojos
color de alquitrán.




Somos


Somos divinos o animales,
somos cuerpo o alma,
somos víctimas o culpables,
somos remanso de paz o
Dubrovnik en llamas,

somos un libro prohibido o
abecedario de dios,
somos la flecha sin destino
que envenena gota a gota
la razón.

Somos belleza o dante,
somos castigo o piedad,
somos amor levitando amor,
somos venganza por no saber
perdonar,

somos una persona
que nos marcó a fuego,
somos el viento de Levante
que recorre la costa de la vida,

somos desafío, humildad,
somos sonrisa, desdén,.
somos Judas en la última cena
o la mente que vuela y regresa
para volver a ser.