Este mundo
no me pertenece,
ni yo a él,
extraño la extrañeza
del ser,
tanta gente tan igual,
que guardan sus miedos
en la sombra de parecer.
Este mundo no me pertenece.
Mundo de aullido
y mentira,
de dolores y muerte,
silencio
(...)
El clima nos golpea,
el amor es el fantasma
por el que no se lucha ya,
y entre tanta condena
mi cárcel es la libertad.
Este mundo como anzuelo
de tristeza permanente,
de soledad que a la soledad da miedo,
de compungido llanto
como bálsamo a las carencias
que toda la droga del mundo
no puede comprar.
El mundo no me pertenece,
ni yo a él.

