Malena
bebe de la amargura
en su deseo lleno
tras una vida vacía;
soñó
y se quedó con la pesadilla
y se quedó con la pesadilla
de aquella ilusión
por amar antes que ser
amor
en ti.
Malena
mece su pelo al viento
y ve que la ceguera
del paso del tiempo
fue la única velada verdad
entre tanta mentira.
Malena
nunca te hablará
de la oscuridad
entre los destellos
entre los destellos
de bocas besadas,
pero en el fondo
que tú no vinieses
tras la luz
de su tormento,
es este eco que no acaba,
en la tempestad.
Malena
entre botellas
derrama la alegría,
quiso crecer tan alto
que a ras de suelo
los pájaros peregrinos
buscan aún su destello
de paz,
Malena nombre de tango,
deseo y olvido.

