Viajero
de alma infinita,
miras a los ojos
que no te ven,
si en alguna vida
desprendes la luz
de estar presente,
y quieres volver
y quieres volver.
Viajero de luces entre diamantes,
en el centro de tu pecho
palpita el mundo
y mil mares,
esquivo acordeón tus pies
sin huellas
que recorren los besos
que no te dieron
y viven en el sueño
de partir
en el sueño de partir.

