miércoles, 30 de septiembre de 2026

Viajero

 
Viajero
de alma infinita,
miras a los ojos
que no te ven, 
si en alguna vida
desprendes la luz 
de estar presente,

y quieres volver

y quieres volver.

Viajero de luces entre diamantes,
en el centro de tu pecho
palpita el mundo
y mil mares, 
esquivo acordeón tus pies
sin huellas 
que recorren los besos 
que no te dieron
y viven en el sueño
de partir

en el sueño de partir.




Desierto en llamas

 
La sombra de la duda
hace perecer el pecado de sentir,
cuántas veces 
he soñado con besarte 
mientras era un desierto en llamas
lo que sentías por mí.

La palabra de lo incierto
se vacía en el tiempo 
de ser y no ser,
cerca de la vacía luna
donde alumbra
nuestro apagado porvenir.





Tuyo y mío


El alma grita 
y tu cuerpo no me oye, 
mi voz te sueña,

mi sueño te llama, 

y el mundo gira en puro desorden.

La poesía de sueño herido, 
en un juego cruel
de la luna buscando al sol, 
fue cielo del amor que perdimos
y va
de tu latido 
con un nombre borrado
tuyo
y mío

al corazón.






Cosas

 
Ante tantas cosas, 
el amor se desvanece, 
entre bocas
que fueron cárceles del tiempo, 
sin horas, 
sin libertad, 
sin ti.

Tanta cosas pasarán, 
que habernos hecho infinito, 
en la sombra en que te amé, 
sin tocarte 
el alma ardiente de paz, 

Tantas cosas que el tiempo
se encargó
de hacer nudo
la corriente de luz
que nos atraviesa.





Creernos eternos

 
En el silencio de un hotel
que lleva tu nombre, 
callo la tempestad de lo que fue nuestro, 
hace tanto que no describo
tus manos ardiendo en mi cuerpo, 
que ambos nos perdimos 
en la ráfaga irreal
de creernos eternos.



A la merced del viento

 
Alguien naufragó en este mar
desierto
de besos que nunca se dieron, 
al que sólo quedará la bondad, 
en un trasiego de gente 
e interés, 
de sombras
a la merced del viento.


sábado, 19 de septiembre de 2026

De nuevo

 
Cuando todo se acabe, 
empezará todo de nuevo.

No hay más ley 
que no tener ley al dictado
de un corazón que sólo siente
el sentido de ser legal.

La luna es el ombligo del tiempo, 
hojarasca de sortilegio herido,
almas en pena que nos circundan,
y somos todos partícipes del olvido,
y el asesinato de la primavera.

Cuando empiece todo otra vez, 
poco a poco se irá apagando 
de nuevo...

Lo que es, lo que fue, lo que era.