jueves, 22 de octubre de 2026

Su suerte de poeta

 
Entre la multitud 
y la soledad, 
el alma grande no entiende 
de despedidas
y aunque ya no volvamos a la playa
donde te volví a besar, 
mi mundo sólo entiende de amor
en circular destello 
de rutinas.

Tan falto de verdad,
y lleno del silencio de tu voz, 
por qué es tan difícil 
enarbolar el corazón,
ante tantas embestidas 
de esta vida?

Si sólo quise ser libre 
por el amor de dios, 
y los ángel reprobaron
el mundo 
al ser una cárcel
en la que se todos los pasillos
se encuentran 
sin salida.

Entre la luna y el sol, 
lo amargo y dulce
del fruto prohibido,
así estoy yo escribiendo 
desde mi habitación
recordando al olvido (...)

cuál mujer sería la mejor
y podría retener mis pies de viajero
soñador y adormecido? 

Nunca sabrás lo que esconde
la melodía de mis latidos,
el acorde oscuro 
que me hace sonreír en la tormenta,
y aunque la sociedad 
no es una fiesta;

he visto sonreír de esperanza 
al más pobre, 
y al rico maldecir su suerte 
de dárselas de poeta.




miércoles, 30 de septiembre de 2026

Viajero

 
Viajero
de alma infinita,
miras a los ojos
que no te ven, 
si en alguna vida
desprendes la luz 
de estar presente,

y quieres volver

y quieres volver.

Viajero de ideal roto
en el arrabal del tiempo 
del centro de tu pecho
palpita el mundo,
desiertos, culturas 
y mil mares.

Esquivo acordeón; 
tus pies,
cuyas huellas 
recorren los besos 
que no te dieron
y renacen en el sueño
de partir (...)

Allí
tan lejos como el ansia
de tu pasión
que deambula
entre montañas y playas,
iglesias, soles, peatones
mientras la vida pasa 
en el carrusel 
de luces y sombras
con tu ganas de seguir.

Viajero.








Desierto en llamas

 
La sombra de la duda
hace perecer el pecado de sentir,
cuántas veces 
he soñado con besarte 
mientras era un desierto en llamas
lo que sentías por mí.

La palabra de lo incierto
se vacía en el tiempo 
de ser y no ser,
cerca de la vacía luna
donde alumbra
nuestro apagado porvenir.





Tuyo y mío


El alma grita 
y tu cuerpo no me oye, 
mi voz te sueña,

mi sueño te llama, 

y el mundo gira en puro desorden.

La poesía de sueño herido, 
en un juego cruel
de la luna buscando al sol, 
fue cielo del amor que perdimos
y va
de nuestro latido 
con un nombre borrado
tuyo
y mío

al corazón.






Cosas

 
Ante tantas cosas, 
el amor se desvanece, 
entre bocas
que fueron cárceles del tiempo, 
sin horas, 
sin libertad, 
sin ti.

Tanta cosas pasarán, 
cómo habernos hecho infinito, 
en la sombra en la que te amé, 
sin tocarte 

alma ardiente de paz, 

Tantas cosas que el tiempo
se encargó
de hacer nudo
la corriente de luz
que nos atraviesa
al soñarte besar.







Creernos eternos

 
En el silencio de un hotel
que lleva tu nombre, 
callo la tempestad de lo que fue nuestro, 
hace tanto que no describo
tus manos ardiendo en mi cuerpo, 
que ambos nos perdimos 
en la ráfaga irreal
de creernos eternos.



A la merced del viento

 
Alguien naufragó en este mar
desierto
de besos que nunca se dieron, 
al que sólo quedará la bondad, 
en un trasiego de gente 
e interés, 
de sombras
a la merced del viento.