jueves, 18 de junio de 2026

El sol de invierno

 
El sol de invierno
late en mi piel, 
y un árbol tullido
tras la cima de una montaña fría 
como nuestros cuerpos
da chispa a la luz 
que por un desfiladero.
se escapa.

La primavera no llega nunca,
y el sueño de amar
tras una juventud sin amor 
hace de libros con hojas arrancadas
las dunas de una playa desierta 
que duerme entre las olas 
cual fricción del viento.

La luna es la redondez
de nuestros ojos cerrados
y aunque maldigo la hipocresía
de estos años, 
el sol de invierno 
late en mi sien desnuda
como la duda 

de si volverás.




Sin querer al querer

 
Amar para luego acabar 
y volver al inicio,

el deseo es como el hambre
que cuando se sacia 
no encuentra la fe.

Amar para luego maldecir al amor,
y volver a empezar.

Qué veo cuando te veo?

Quisiera estar al margen 
de tanta hipocresía.
Y así entender 
lo que nadie entiende.
Saber que estar en pareja 
es un protocolo social 
o tal vez, 

Amar para luego confundir 
la fantasía con lo real  

sin querer al querer.





Al mundo le da igual

 
Al mundo le da igual 
lo bueno que seas
que te haya conmovido la luz
y el dolor,
al mundo le da igual;

o tal vez, no.

Este mundo que olvidó
la niñez por la esquinas,
ella, que se vendió al mejor postor, 
y me besa (...)
al mundo no le importa la poesía, 
sólo sabe de interés, 

o tal vez, no.

No te rindas, corazón, 
no está todo perdido, 
este mundo se pudre en un suspiro, 
y las víctimas son culpables, 
y los sueños pesadillas, 
y mi amor duda si fue amor, 
y tu duda ama este castigo 
que calla, 

o tal vez, no.


martes, 16 de junio de 2026

Amanece

 
Amanece 
y todas las letras de mi pensamiento
te nombran, 

mujer que me piensas
sin pensar, 
mujer que te entretienes con la rutina
y de reojo ves estos versos
soñando en el sueño posible
que salve al naufrago
de la realidad.

Más allá de los deseos frustrados
por quien se adueñó de la luz
y de todas la estaciones,
amaneció ya en nuestros rostros 
que dudan, 
y te miro como quien mira
al amor
porque sé que detrás de esta habitación
vacía, 
estás tú.

Vengo de un barrio 
de rechazo y dolor
lleno, 
y ahora que amanece en esta súplica
de lamentos,
haberte imaginado, 
besarte;
fue el mayor consuelo
de un mundo negro y triste
por todo aquel que no te haya visto
llegar.

De quien no haya sentido
los ojos tintineando 
en los espejos,
de quien ama sin amor
de quien muere al besar.

Amanece y aquí a mi lado,
tú no estás.



Contra la tempestad

 
Lejos, en un horizonte perdido
mi amor seguirá 
por ti, igual, 
las tormentas del pasado
calaron en los huesos,
pero el alma lucha 
siempre
siempre

contra la tempestad.

Te soñé en tierra de nadie,
te encontré al lado mío, 
y aunque el desierto
no es más que la nostalgia de frío, 
llegó la noche 
y todo 
lo arrasó la tempestad.

Lejos,
seguiremos incautos al destino
que nos desarmó
en esta guerra
en este juego de cuchillos
sin igual, 
la lluvia en los ojos,
barro en nuestras botas
y entre tu pecho y el mío

una lucha sin sentido
contra la tempestad.






miércoles, 10 de junio de 2026

Qué andarás haciendo



Qué andarás haciendo?
(...)

Libre o rehén de este aullido
que te reclama, 

qué anhelos mecerán tus pestañas 
observando a alguien que no soy yo.

Latiendo el despertar 
de algún lejano sueño
que habla con mi voz, 

qué andarás haciendo...

Qué harás en esos días 
grises y de tormenta, 
girando la cucharilla del café
con la elegancia de una dama
que arriesgó en las quimeras, 
para verme cruzar la esquina
tras aquella distancia sin pasado
pero tan cerca...

que te esperaría 
en este imposible 
de luz.

Qué andarás haciendo,
de viaje 
y extraviadas las maletas.
Llorando tras la ventanilla del avión,
con el silencio 
de una descorazonada princesa 
en el reino del abandono,
entre tantos lobos 
que te aúllan
sin que ninguno entienda la melodía
de tu canción...

Y yo, 
componiendo un poema
junto a la inspiración de Ismael, 
viéndote entre mil espejos 
que nunca se compararían con el color
de tus ojos, tu piel
de las montañas de las nubes
del cielo, 

dime, chica sin nombre
qué andarás ahora 
haciendo...


martes, 9 de junio de 2026

El despertar

 
Tiembla en mis pupilas
el castillo de arena que construimos,

la llama que se apaga al encenderse el sol, 

una noche a las doce del mediodía
fue buen momento para descansar
todo lo que no tendremos
y nos robó el destino.

La poesía es esa región
donde es posible lo que nunca será, 

no le llames nostalgia, 
llámalo sentirse libre,
y entre tanta gente de mentira, 
celebro la vida, 
al intuir que viniste a rescatarme.

Mis puños cansados
agarran los años y se les escapa
la vida.
Dónde está lo hallado, 
cuál es el descanso de este guerrero
exhausto que buscó respuestas
donde no había?

Te busco como quien encuentra
lo que no hallará
y la esperanza 
es la palabra
que hace cada día más difícil

el ser consciente 
del sueño de estar vivo.

Sólo eso, darnos cuenta 
de que todos duermen con los ojos abiertos,
y nosotros fuimos;

porque pudimos ver más allá.










Cambié


Cambié tus ojos de muchacha
que perdió su cometa 
ante el vendaval de la vida, 
por mil despedidas, 

y siendo yo mismo el de siempre, 

cambié.

Cambié tus manos
que fueron raíces de la naturaleza herida, 
gorriones sin jaula, 
banderas blancas manchadas por caricias
que dolieron más que 
el despertar, 

y yo, 
cambié
para llevarte por siempre en mi olvido,
ese,
que llevo tan adentro.

Cambié tu luz por mi oscuridad, 
tu boca por la palabra 
que defina al mundo, 
el dolor mío fue la mirada que sangra, 
el amor que enloquece
antes de haber sabido qué es 
la locura (...)

cambié todo
y tú fuiste, habiendo cambiado también,
el más soñado viaje
en el que se mudo nuestra piel
por este transito sin sentido
de estar vivo.




Huyamos de aquí


Antes de que la locura 
o el tiempo de descuento
de esta vida sin guiones, 
nos alcance, 

agárrate a este destino
que viene y va, 
que nos nombra 
en el grito del silencio, 
azar caprichoso y lleno de vanidad, 
cruel o bendito;

coge mi mano, 
y huyamos de aquí.

Tan lejos como la vida
como el lugar donde prohibir 
sea la prohibición
de los cuerdos, 
que antes de estar alejados 
por el telón opaco 
de un triste recuerdo

se cogieron de la mano
y huyeron de aquí.





 

Una vida perdida

 
Cada día muere la noche
entre mis deseos 
y tu posibilidad
de sentirme, 

espero como quien espera 
a la esperanza perdida
que no llegó a encontrarte.

En cada estación renace el verano
para llegar a una vía sin nadie.
A una vida perdida

Cada sol amanece tarde
y el horizonte es un destello 
de despedidas
cuando, en vigilia,
paso las madrugadas 
recordándote.

Y escribo 
y me voy tras la esquina 
a recorrer el planeta, 
y te odio y te venero, 
cada respiración inhalo el veneno
de estar vivo 

y no saber para qué.

De ser el mayor ciego, 
ese que no sabe ni quiso 

ver.




domingo, 7 de junio de 2026

Que tan sólo soñaba con soñar

 
Tus ojos,
una marea que abanica al vacío, 
un huracán que moja la costa 
donde me siento
ya desde hace tanto tiempo
a esperar a la tempestad,
sabiendo que seremos,
tarde o temprano,
sólo, solamente 
olvido.

Guardo los imposibles por vivir
en mi perdida cajita
de coleccionista malherido en el costado
por nuestra traición 
tal vez nunca cometida,
o si lo fue,
fue por sobrevivir en este mundo 
de blasfema a la belleza
que muere matando.

Buscador de la Verdad,
de la emoción que define a la Emoción, 

sabio en sentimientos, 
suspenso en práctica de vivir;
 
qué difícil es 
apostar a un ideal que no camina
pero es la única esperanza
de mi corazón 
que lejos del pecho,
late débil 
entre salpullidos sin amor.

De privilegio y castigo,

de peregrinajes sin saber cuál es el destino
tras tanto caminar,
por las barriadas 
que los gatos salvajes 
maldijeron
y donde no pude defenderme yo
que tan sólo soñaba con soñar.





América en bici

 
Viajar a lomos de un caballo de acero
sin pasado 
y con la soledad
como bendición o castigo,
para llegar a ser tan libre
que de la libertad soy esclavo,

secretos del mundo
entre paisajes de luz estiércol y mármol. 

América es el edén de poetas 
que me contaron
las pesadillas, las luces
cuando sólo era alumno
en una academia de brujos y sabios, 

y entendí que viajar es entender 
que dentro de ti
hay planetas por conocer
que dentro de ti
hay países que se contradicen 
como tus afectos e iras, 
y grandes alamedas de inmensidad 
llena, 

porque soñar es llegar a donde nadie llega
allí, tan cerca y tan inalcanzable 
como a ti mismo

en la aventura que empieza
y nunca acaba 
de amar (te) 
y luchar por un mundo mejor 

entre tanto miedo
entre tanta mentira.







Tormenta que dejé o me dejó

 
Como la tormenta de corazones
rotos que me dejaron o dejé pasar, 

así miro lo andado
con la fiebre eterna del eterno enamorado
que busca y no encuentra, 
que llora olas de océano violento 
entre la espuma 
y la sal.

Como un poeta que no sabe muy bien 
para qué 
pero sí por qué 
relata un testamento que nadie leerá, 
sólo los arcángeles heridos
por las lanzas de Cupido
entenderán en mis ojos
tanto deseo

tanta soledad.

Y este que camina y huye más
que busca
soy yo, 
un ancestro de mi pasado, 
un suburbio maldito
que lame el plato donde nada hay
que besa al aire
porque llegué tarde a tus labios, 
acordeón que suena en la desesperación

y despedida

de una eterna canción
que acaba como empezó.

Como la tormenta de corazones rotos
que me dejaron o dejé pasar

(...)



Inquebrantable

 
Crecida entre los escombros del mundo, 
por el suspiro helado de lava eterna naciste, 
cayendo como quien escapa de un relámpago
y eres

eres
la luz que la oscuridad propicia en días de 
tormenta
y fatiga.

Loba herida que 
desde el Este de un país revive, 
guarda tesoros  
en los lunares como ojos 
de signos de interrogación
que navegan entre gente llena de vacíos, 

nacida por la gracia de quien no quiere llorar

el cansancio atesora las pupilas
pero tus puños en alto alzan 
tantas ganas de batalla.

Sensibilidad de fuerte cobijo 
que escondes
bajo la sonrisa de muñeca 
en un palacio roto;
te acompaño por cualquier viaje, 

armadura de seda para tu alma 
inquebrantable 
o dolida
el pulso al tiempo,
 
las estrellas del firmamento, 
somos.




martes, 2 de junio de 2026

Promesa de felicidad

 
Lo más bello 
de la vida 
es una promesa de felicidad.

Amor como palpito 
que hace temblar
las nubes del cielo 
y pone en duda los cimientos 
del mundo

Lo más difícil 
de la vida 
es ser tu promesa de felicidad.