jueves, 19 de marzo de 2020

Ahora


Todo es un espejismo,
un laberinto estrecho a la cordura,
ahora es el hoy del pasado
cuando desfila un ejército
en los arrabales de la luna.
...






Virus



Era el 14 de marzo de 2020, las calles estaban vacías, las tiendas cerradas, la gente ya no salia. Pero la primavera no sabía nada. Y las flores comenzaron a florecer, y el sol a brillar, y las golondrinas regresaron. Estaba oscureciendo más tarde y las luces entraron temprano a través de las ventanas entreabiertas. Era el 14 de marzo de 2020 y los niños estudiaban desde sus casas. Era el año en que solo podías salir a comprar y a la farmacia porque cerraban todo, incluso las oficinas. El ejército comenzaba a proteger las salidas y las fronteras porque no había lugar para todos en los hospitales y la gente enfermaba. Era el 14 de marzo de 2020 y todos fueron recluidos en sus casas : abuelos, familias e incluso jóvenes. Entonces el miedo se hizo real, y todos los días parecían iguales. Pero la primavera no lo sabía y las rosas volvieron a florecer. Hubo quienes se convirtieron en médicos para ayudar a cualquiera que lo necesitara. Fue el año en que se entendió la importancia de la verdadera salud y de los afectos, el año en que el mundo pareció detenerse y la economía se desplomó. Pero la primavera no lo sabía y las flores dieron paso a las frutas. Y luego llegó el día de la liberación la emergencia había terminado y el virus había perdido ... Que todos juntos habíamos ganado. Y luego salimos a la calle, con lágrimas en los ojos sin máscaras y guantes abrazando a nuestro vecino como si fuera nuestro hermano. Y fue entonces cuando llegó el verano, porque la primavera no lo sabía y había seguido allí ... A pesar de todo A pesar del virus A pesar del miedo.... Porque la primavera no lo sabía y les enseñó a todos el poder de la vida.


(Desconozco autoría)





El amor en los tiempos del cólera


Acuartelada la libertad de casi todos,
el amor en los tiempos del cólera
es el abrazo invisible de las ciudades fantasmas,
de la confusión sin medida.

Allí donde nace el gusano de la duda
a las 20h de la tarde un vendaval
de aplausos adornan edificios sin tabiques
por aquellos que se encargan de cuidar
las yagas latentes de las heridas.

El amor en los tiempos del cólera
es el baile de dos que nadie ve,
música perenne en las antorchas rotas
es sentir como un dios va, caprichoso,
jugando con Estados sin bandera
allende mares.

Allí donde se infesta el aliento de cada boca,
nebulosa de respiración entrecortada,
nuevos tiempos,
en los que se quiebran economías
hasta que la humanidad se toque de nuevo.

En la incertidumbre de los tiempos de cólera.




lunes, 16 de marzo de 2020

Cuando llegue


Cuando llegues,
deja las llaves en la puerta,
sírvete un vaso de vino,
y espera entre brumas y amaneceres
que caiga el reloj a mi lado,
que llegaré.

Tantas muertes no han sido capaces
de condenar a este condenado.
Cuando llegue,
ten la calle poblada y desierta la ira,
mantén los brazos alzados
en tuyo mío
edredones de piel.


Corona


Amenaza un gigante en mi boca,
maltrecha por el virus del mundo,
la soledad no tiene guarida
cuando estar aislado
es la proyección de uno mismo.

Tiempos extraños,
cobijados en el viaje y en el regreso,
en el amor inacabado,
abrazos que se perpetúan
pero nunca se darán.

Amenaza un gigante en mis manos,
millares de células
y una diana dispuesta,
no queda más que el azar
que se cruza en mi camino.

(No fuiste tú, Corona tal vez no avise)