En el escenario apareces tú
otra vez,
de nuevo;
ojos de gata;
-boca de las puertas del cielo-,
manos de paloma
en el aire,
porque mientras cantas
mis ilusiones bailan,
y vas poco a poco
seduciendo
a este mundo
roto y vacío
con un sólo gesto.
(...)
En el escenario tú te vas,
y dejas un rastro
de estrella
en cada nota
que cantaste,
un viaje de sueños de amor
con la sensibilidad
de una artista que vino
de Malta
y que,
Grace,
me enamoró
con esa voz.


No hay comentarios:
Publicar un comentario