miércoles, 5 de agosto de 2026

Un horizonte

 
Un horizonte manchado de ti,
lágrima de plomo se deliza
por mis mejillas,
y aunque se dobla la vida 
y no se llega a romper
tú fuiste la mayor verdad 
que hirió 
entre tanta mentira.

Un horizonte que se alarga 
al caminar
y abre témpanos de oro 
en esta guarida
donde se esconde 
el castigo y la libertad
en la que nada es tan difícil 
como absurdo
que escribir 
desde la nada al vacío
en una estación 
de oportunidades pasadas 
llamada;
poesía.

Unos labios manchados de jazmín 
en el jardín desnudo 
de nuestra despedida,
tú fuiste silueta de niña que estudiaba 
desde un atril
un mundo muerto que centelleaba
en nuestros cuerpos 
tras mi corazón de lobo sediento
que a pesar del dolor
por ti moría.

Un roto en el destino,
claro de nubes en los ojos ciegos,
una muerte que resucita lo vivido,
y un horizonte manchado de ti...
que se desprende de lo amado
para entregarse por la luz
y la sombra
que fue nuestro tiempo 
de aquello 
que no supimos sentir