domingo, 29 de septiembre de 2013

Si quieres, si te cansas...


Tengo frío en el alma
llamas en el silencio de la noche,
los taxistas no paran
en la estación del tiempo
que lleva tu nombre.

Si quieres, si te cansas
de probar ser mujer con nadie vestido de otro,
en la adicción de estas heridas,
verás cómo nos corta el aire de la madrugada
porque de un beso como besa la muerte 
a los hombres locos,
mis labios y los tuyos fueron espinas.

Puedo ser…si te fatiga el noticiario,
cansancio empedernido de vivir sin alas,
porque quisiera hacer dignidad entre dos
a mi fatídica soledad de eco nocturno,
que va resbalando de la nuca
por el abrazo que insistí dar al viento de tu alma.

Tengo frío,
poema como expresión de tristeza,
(bella, arrebatadora, dolorida)
y… si quieres, esta noche podríamos escalar
por las lágrimas que los amantes
cierran en las cartas que no envían.

El amor es como el silencio
que al nombrarlo se rompe…
me quedaré mirando aquellas fotografías,
si ya nada queda, como una estrella que brilla aun muerta
en el cielo por ti,
mis ojos son dos mariposas secas
que al mirarte tierno
se deshojaron como cerradas flores de lys.

Si quieres, si te cansas…


lunes, 9 de septiembre de 2013

Instrucciones para salvar el odio eterno II


No mires a aquella mujer, tus ojos alimentan su luz
no la quieras, no la desees…
y serás libre.

No mires
a esa mujer, no la mires,
¿no ves que ni te ve
ni te sabe observar
más allá de sus inseguridades
de imposibles que buscan entender la locura?

No mires esa mirada
o te convertirás en piedra;
otros senderos por donde tus zapatos se llenan de barro,
no alcanzarán a soñar tras las tapias
por ver lindas damas que apuesten bailar contigo
el tango de los temerarios

Ni siquiera la odies
ella acunará en su pecho
otro hombre
seguro no tan valiente
pero servil en el lugar donde se olvidan las gaviotas.

es solo una chica, te digo.
no la mires
vente conmigo de fiesta
no la sientas… pero es tan fácil decirlo…



Por lo que luchar


Ves alejada aquella estrella
y rompes a llorar como entonces,
abrazas la almohada cuando te desvelas,
para besar a la que llaman soledad,
con tu nombre.

Y la quietud de tu corazón,
mecido por el amor más lindo que hubo,
se ha vuelto naves de cartón,
divagando en el mar turbulento,
que inunda las frágiles horas del mundo.

No estés triste…
ya sé que la tristeza
es la estación única
donde tienen cabida las hondas almas,
que son humo de boca en boca…       
                                               No añores lo que perdiste,
porque tú bien sabes
¡Que te mereces otra cosa!

Ves distante el cariño,
y un poema es un pergamino
obtuso que no mata las ansias,
¿Te equivocarías otra vez?
¿Si no ves que quien se llena de  amor
no es el amado, sino tú,
que eres la que ama?

Ves alejada aquella estrella,
tranquila, otra vendrá,
yo te doy un beso
para que no tengas frío,
y camines segura
porque aun te queda tanto entre tus manos
por lo que luchar.



Por lo que luchar.
 

domingo, 8 de septiembre de 2013

Podría ser

lunes, 26 de agosto de 2013

Eres, eras, ¿somos?


Eres, eras, ¿somos?
destellos de felicidad desperdigados en rutinas,
en desprecios cotidianos,
en libros que no dicen nada
y nosotros fuimos los protagonistas.


martes, 20 de agosto de 2013

Café en llamas


Cuando todo se desplome
como un terrón dulce
dentro de tu café en llamas,
no pienses que no sueño contigo
si nunca  digo te quiero,
pues solo puedo prometerte
locura y dolor,
y decir te quiero es una posesión innecesaria
mientras que un te sueño,
es el camino por las nubes
entre tú, el mundo y yo.

Si me ves triste,
frío, como el metal helado
del cuchillo que nos atravesará un diciembre,
no pienses en lo que no tuvimos
ni que yo seré
el jardinero de tu vientre;
solo te puedo corresponder con vacío,
con la sensación de no ser nunca el mejor
de tus amores fugaces,
aunque veas en mis ojos,
un niño
que se olvida delante de ti,
y llora si no respondes
de mis manos llenas de sangre.


martes, 30 de julio de 2013

En una mano mi cruz


En una mano mi cruz
en la otra el corazón,
hirviendo junto a mariposas
nuestro aliento quedó
en aparente poesía,
batalla,
cariño.

No pretendo ser nada más,
que el que grita
por temor de aquello de temer
a la única vida que guardamos,
en una mano polen de nube,
en la otra, la guadaña,
sangre,
floresta,
mi olvido.

Y volver a poner
el amor delante de todo,
sin que me ate
tu inseguridad,
ni me abrume mi miedo.
En una mano Dios,
en la otra la pistola del sicario,
tierna melodía,
cadáver,
te quiero.

En una mano el sol,
en la otra eclipses de lunas,
te siento porque te pierdo,
te pierdo aunque siento
dolor,
bosque,
dudas.