La sombra de la duda
hace perecer el pecado de sentir,
cuántas veces
he soñado con besarte
mientras era un desierto en llamas
lo que sentías por mí.
La palabra de lo incierto
se vacía en el tiempo
de ser y no ser,
cerca de la vacía luna
donde alumbra
nuestro apagado porvenir.


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