En este juego de espejos,
escribiré
dos veces el mismo poema,
para romper el ideal
y ser honesto
por una vez
conmigo mismo.
En este juego
de disociar
la esencia por una visión lejana;
ni Madrid es mi sueño de niño,
ni el mundo un remanso de paz
de cuerdo,
-nadie lo hubiera dicho-
pero te creí.
En este juego de perspectivas,
tal vez quien tenga razón
sea el ciego,
que no quiso ver más allá.


No hay comentarios:
Publicar un comentario