Como un destello de paz
en esta felicidad ciega,
hablo tras los ojos,
callo con la voz,
respiración entrecortada
en mitad de un beso
entre penumbras
como los Carnavales de Venecia
que dieron lumbre a mi corazón.
Vicenza me quiso amar,
y yo,
buscando un destello de paz,
escribo a través de las sombras
en este reflejo
que no te ve,
de esta letra
que no escuchas,
del silencio que dio paso
al instante donde
coincidimos
como cometas
al colisionar
hoy siempre ayer
en el recuerdo.


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