jueves, 22 de octubre de 2026

Tan tarde

 
El sueño de despertar
empieza al acabar nuestro desvelo,

he pasado de quererte 
a odiar
como quien camina borracho 
por el abismo infinito
del tiempo.

Diario hecho poema, 
locura recitada en verso, 
te amo y no sé lo que quiero, 
escribí sin saberlo una obra de arte
que nadie leyó
que guardada en un cajón
y que fue comida por los besos

                                        (que no nos dimos)


Polvo de estrellas
en las alas de los niños
que no nacieron, 
familia huérfana de mí
a la que no echaré de menos, 
salvaje viaje por Utopía, 
en aquellos labios que cobraban a precio
de plusvalía
todo aquello que soñaba 
humildemente


                                       mi pobre corazón.

Nuestro sentimiento, 
herido y marchito
como las hojas del otoño
donde nos abrazábamos 
los dulces compañeros de la facultad, 
mientras, a lo lejos, 
sonaba repiques de guitarra 
de música que hago ahora, 
pero, como siempre, 
tan tarde, 
               
que nunca
la llegamos a bailar.

Tan tarde.



No hay comentarios: