Entre la multitud
y la soledad,
el alma grande no entiende
de despedidas
y aunque ya no volvamos a la playa
donde te volví a besar,
mi mundo sólo sabe de amor
en circular destello
de rutinas.
Tan falto de verdad,
y lleno del silencio de tu voz,
por qué es tan difícil
enarbolar el corazón,
ante tantas embestidas
del destino?
...si sólo quise ser libre,
por el amor de dios,
y los ángel reprobaron
el mundo
al ser una cárcel
en la que se todos los pasillos
se encuentran
sin salida.
Entre la luna y el sol,
lo amargo y dulce
del fruto prohibido,
así estoy yo escribiendo
desde mi habitación
recordando al olvido (...)
cuál mujer sería la mejor
y pudiese retener mis pies de viajero
soñador y adormecido?
Nunca sabrás lo que esconde
la melodía de estos latidos,
el acorde oscuro por quebrantos
e ilusiones,
que hacen que luche en la tormenta,
y aunque la sociedad
no es una fiesta;
he visto sonreír de esperanza
al más pobre,
y al rico maldecir su suerte
de dárselas de poeta.


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