lunes, 26 de marzo de 2018

Marzo


Una noche de marzo,
gélida como el abrazo de un dios que no responde,
que dentro de ti brama,
pero no responde,
esta noche quise escribirte una canción
donde los dos bailásemos al son
de una orquesta muda en la garganta.
Marzo se escapa como la juventud,
como la edad que promete todo
y todo va y viene al devenir de las horas muertas,
en Hamburgo puede que respire
la mujer por quien suspiraba,
o puede que tan solo,
falto de promesas, esta noche
dibuje las sombras en el vientre de una almohada.

El futuro es un niño que despertó con canas,
es la lumbre, el tango vacío en la mesa
donde se recibe al sentimiento,
el futuro es un cuarto perdido
por las dudas del desaliento.
Y mi insistente idea de no pertenecer
de que no soy digno, de que el suburbio de mi voz
es real, siendo mentira lo real,
a quién convenzo del mal que me apena?

Marzo está agonizando y en el recibido
solo cartas de un banco,
un letrero que dice a pesar de los pesares;
bienvenida primavera.


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