viernes, 6 de septiembre de 2024

Como las primeras veces

 
Las historias no contadas del cine de verano, 
aquella patria escondida en las cañas de nuestra infancia, 
tenerlo todo y preguntar por qué falta la vida, 
y soñar despierto, soñar 
como la máquina rebelde
que da aliento a estos versos en el ordenador.

A veces queremos tener a nuestra imagen 
el reflejo del mundo que pisamos, 
y no somos conscientes que el planeta
grato o despiadado 
no sabe que el amor
es la ilusión de querer ser entendidos 
en una sociedad insana.

Los bárbaros entonan el mea culpa, 
pero los rincones de la ciudad escriben 
lágrimas rojas, 

algún día la historia me absolverá

y cambiar el mundo es la quimera
de quien ideó unicornios azules
sin pensar lo digno de pensar 
al tener las necesidades cubiertas.

Y en un mundo que rompe estelas 
en el lienzo de los sueños que nunca 
serán, 
lo intenso de ese suspiro quema el viento, 
y la rutina y la tristeza me dice que 
nunca volverá a ser todo

como las primeras veces.








miércoles, 4 de septiembre de 2024

Mi poema

 
Mi poema habla de la noche eterna, 
en este infinito viaje, 
habla de lo que nunca hemos sido.

Estos versos son débil fortaleza, 
que hacen girar el eje de la tierra, 
como verdad.

Te asustaría 
la sombra que en estos versos no caben, 

mi poema es temblor de la calle
donde se pasean del brazo
el loco con el amante.

Y en medio, este poema.




A dónde irá

 
A dónde irá el abrazo
de esta ira, 
la frase que anunció
despedidas, 

lo que guardamos
en un baúl de cristal

A dónde irá 
el calor de mis temblores, 
el perdernos en ascensores

que encierran 
laberintos de ansiedad.

A dónde irá 
lo que no fuimos capaces de besar, 

el tiempo perdido, 

que está cansado de olvido
al dejarlo todo atrás.


A dónde irá.


Esta tarde

 
Esta tarde rompe a llorar,
y el milagro del sol se esconde
una vez más,
cada día más pronto, 
desde tiempos ancestrales, 

El asiento de al lado está vacío, 
mi café rebosa, 
y rumiante esta soledad
me pregunta el por qué ser libre.

Viajando por los sueños perdidos, 
junto al andén 
encuentro motivos
de creer en el destino, 
cuando todo se perdió
en el último eclipse de luna.

Esta noche es como cualquier noche

(...)
salvo que llueve y hace frío,
pinceladas de música y letra
allí donde el arte no llega, 
te espero.




Novela

 
Era tarde y la luces del edificio se iban poco a poco apagando en aquella madrugada. Solamente en la habitación permanecía Pablo, escribiendo una historia que nadie leerá.
 
Cuando se mezclan los sueños de grandeza con los tiempos actuales, en los que ser escritor o artista supone la bohemia de la apariencia y seguidores sin criterio, Pablo escribía nuestra historia y sin saberlo fuimos protagonistas del cuento más desgarrador que en la ciudad se habría narrado.

Ahí estaba, con un flexo y a contraluz, el bote de pastillas, y un vaso de whisky, música clásica de fondo y en la pantalla del viejo ordenador las letras tintineaban confundiéndose con la luz de otros tiempos.

El rostro de Pablo, con ojeras en su cara pálida y esa nariz aguileña, mostraba las horas sin dormir, y aunque tenía perdida la noción entre tanto destiempo, sin saberlo se había convertido en uno de los personajes de su historia. 
Esa historia contaba como en un atardecer se acababa el mundo de un protagonista loco que decía que el amor era la única verdad y nadie lo creyó hasta encerrarlo.

Pablo fue ese protagonista (...) la cuestión es que llegados a un punto no había marcha atrás, la locura acechaba en los rincones más sombríos de esa habitación o de ese mundo de ficción que entre líneas se podía ver en su novela. 

La novela era la realidad vestida en un tímido velo de lo que nos mueve detrás nuestro, los instintos que tras la muerte dicen que se puede presagiar; lo que los locos intuyen más allá, aunque no sepan cómo explicarlo, y para ello, 


se inventó la literatura.




Nuestros nombres

 

Siempre quise viajar al infinito
con un caballo de cartón 
en mi infancia soñadora, 
me hubiese gustado ser 
protagonista de un cuento bonito, 
que pudiese despertar 
a las pesadillas que hoy me rondan.

Siempre quise roer la manzana prohibida, 
y de rodillas, 
dibujar en la arena un imposible, 
abrazar un planeta, 
y con una escalera 
subir a la profundidad del universo
del color, tus ojos.

Con alas de gaviota
viajar a la guarida donde el amor se esconde, 
coraje de guerrero con las manos heridas
de las espinas de la rosas, 
cada una por las personas 
que conmigo estuvieron, 
desde lo más bajo al cielo, 
en la vorágine del tiempo

que se esconde en nuestros nombres.



sábado, 31 de agosto de 2024

Con una flor seca en la solapa

 
Con una flor seca en la solapa,
he perdido tanto tiempo 
buscando la nada, 
con la música de fondo
que sueña el eclipse
de una luz apagada, 
me verás, 
amante de alma libre
entre tanta indiferencia, 
siempre guerrero de la verdad.

En un mundo insolidario, 
en un mundo falto de ternura, 
es revolución el amar, 
aunque te acribillen a estacas, 
y las cicatrices de la gente
sean vaticinios de fracasos
que pagues tú sin querer.

Con un temblor en el labio, 
y el himno del tiempo
vaticinando septiembre, 
este mundo no nos entiende,
a veces, 
pero si haces arte en tu camino
puede que veas el destino
entre las rotas prendas
de lo que viene.