A veces decides
olvidar lo aprendido,
y sólo pierde quien ama
de verdad,
porque a veces,
la tristeza tiene ojos de sombra,
horarios que se pierden
en el suspiro
de la infancia,
ojos que rebanados con el rayo
de fuego
en la luz de este verano,
son un torrente de mar.
A veces dueles
como quien vuelve
a empezar de nuevo,
de nuevo,
tantas veces,
la vida es un mundo
hecho escombro
pero que entre todos
levantamos para la felicidad
ausente,
y es que,
a veces,
todo se va y viene
en la misma luna que miramos,
lejanos,
justo antes de dormir.


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