Sigo mudo en el silencio
que me viste
al ver algo en mí,
que gritaba en plena tempestad.
Y mientras,
me pierdo entre los anales del tiempo
que hierven en las venas
de esta,
mi soledad,
Sigo caminando sin destino
y el horizonte arregla mis velas
en la mar,
canto, y no todo está perdido,
el sol del verano acompasa
la espera de tenerlo todo
mas sólo sé esperar,
porque
sigo hablando con la lluvia,
con las manos de la delicadeza
que me mató,
el puñal de la vida
que tenía el beso
de los dos.
Sigo como se sigue antes de partir,
melancolía de estrella errante,
eclipse en mis pestañas,
y media manzana
por la luz de sombra
que abraza
tanta desolación.


No hay comentarios:
Publicar un comentario