Camina con rumbo
y sin miedo,
la vida espera a los que no esperan,
y hacen de un destello
faro de cualquier apagada vida.
Camina como quien sueña
con los pies en el tiempo,
con la nostalgia que nos dejó el cielo,
de no poder nunca perdernos
en la confusión latente
de un rumbo extraviado
por imposición ajena.
Vuelves a la vida
después de revivir la muerte
y las creencias
en las que no estabas en lo cierto;
vuelves y en tu alma
no encuentras
los abrazos de gente
que juró darte camino y
verdad.


No hay comentarios:
Publicar un comentario