viernes, 25 de enero de 2019

Juegos de azar


Es martes,
tiritan gigantes
y los aeropuertos son ramas
en la escarcha de la memoria
(tengo frío y te quiero),
como quien no tiene a quién desear,
y espera.

Hace frío,
las cafeterías cierran,
las hojas de los nogales caen sigilosas,
mueren las olas en el mar de los viajes
empedernidos
y los aeropuertos son playas desiertas
entre mares de personas.

Bebo té y escribo,
(aun no te has dado cuenta de que la soledad
se escribe?)
que todo es un estúpido monólogo de almas amputadas.

Mis ojos recorren la silueta de tu sombra,
hace frío y vuelven a encenderse
las hadas de la hipocondría.

Es martes, comienza un año
y vivo pensando que las cárceles no dan para vivir

escribo algo así como;

cansancio rutina amor vida camino.

Suena jazz desde la hélice de un avión invisible,
te marchaste sin dejar un papel
y el romanticismo es ver al viejo Cohen
en su propio entierro.

Despiértate amada, amanece en un duelo de gigantes
que haciéndose la zancadilla
crearon la nocturnidad de tu falda en este canto,
desde la escalera de un aeropuerto,
desde el techo de una azotea,
panal de miel,
juegos de azar que se acaban
donde todo empieza.

Despiértate,
hace frío
y te quiero

y no.


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