viernes, 9 de junio de 2023

Comprender


Es difícil comprender lo incomprensible,
y entre las vías de un tren
duerme mi felicidad,
en el sendero que va a tu casa guardo la mochila
cargada de incertidumbre,
con el viaje a ningún destino,
el ser dueño de lo que nunca
podré conseguir.

Mañana se romperá el cielo a mis pies
y las palmas reflejarán tanta amargura
donde hubo amor, sólo quedan dudas,
de si yo era quien te quiso
y al responderte con el tumulto del tiempo;

-acertarás-.

Mi amor es auténtico
como la verdad más pura que solo tú
podrías entender,
tengo en mi voz el desierto
tan imposible soy
que arrastro por el suelo
un beso, un abrazo o el infinito
que latió hace siglos en nuestra alma.

Me duele el mar donde fui feliz con ella,
y tú, que me miras extrañada
te doy el dolor de mi queja,
te ofrezco la sal en esta herida derramada.

Es difícil saber qué se siente,
porque rota la espalda cargo con recuerdos
de una vez
donde los dos fuimos primos y amantes
y cada atardecer que miro al norte
veo
pasar los aviones
y lanzo la promesa que ya no
podré cumplir.



Borracho


Me emborracho de la luz de la noche
y encuentro salida en callejones
sin paz,
quiero a dos mujeres,
y lo más grave
es que ellas también me quieran
como yo siempre he amado a la soledad.

Vértigo de vivir con la identidad
de ser único
pero persiguiendo la locura de negarlo,
razón de tener nada
y sinrazón de poseerlo todo.

Me entristecen los tristes hombres
que miran la libertad,
besaron la quimera imposible
y por no tener nunca tuvieron más
que sueños
rotos tras un terremoto
matutino.

Me he caído de la magia
y en el sortilegio de mis cadenas
caminé de rodillas;
tú eres una sombra esquiva
que promulga la sinrazón
de mis palabras.



Y en fin, amo lo que no sé amar,
se me prohíbe el cielo
y en cada duda, un ojalá;

nadie es mejor que nadie,
aunque yo aún siento
no mirar con amor la vida.


D


Ella se olvida de que suspiro,
rellena los huecos del silencio
en una incompleta canción,
hace de mi corazón abismo
donde nos perdemos los dos.

Ella duda y me abraza,
abraza la duda que se aferra a mí,
ella tiene un laberinto de palabras
que dicen lo que grita el olvido.

Ella lucha en un cruce de destinos,
y brota su mirada de bondad
al vibrar esa risa de colibrí.

Ella me vuelve loco,
porque en su locura me pierdo
y porque en su ternura muero de amor.

No soy


No soy el vencedor de un tiempo robado
no tengo nada, solamente aquello
que no ves bajo el peso de mis hombros,
y la ira hecha poesía,
de luchar allá donde se pierden los miedos.



Veo

 
Veo tus ojos en los charcos
en los espejos y las luces incandescentes;
tintinean los faroles de los coches,
requiebro de albores y amaneceres
donde tú siempre fuiste la luz de mis noches.

La tierra clama venganza,
eres un eclipse de luna,
arde un volcán bajo tu cintura,
mueren en el exilio las magnolias.

Veo las voces que toca el viento
soy la mirada de un hombre sin rostro,
compro la libertad en cada intento
de ser libre mecido en tus brazos rotos.

Suelo perderme en las calles
donde este silencio me habla
constantemente de ti,
se viste de luto el recuerdo
porque hoy no te tengo
y todo se forja en el tiempo
en el que intenté ser feliz


Caminos


Un camino de ida y vuelta,
la eterna mentira que confiesan los honestos,
me han amparado meses de pesadilla
por los vértices vacíos de tu cuerpo.
Estoy hecho de poesía
desequilibrio sin razón de ser,
la vida es una mentira
con actores que se cansaron y quemaron
en el fuego fatuo su papel,
y nos quedamos en la cama
descifrando las emociones de una vorágine
por no saber hasta cuándo,
el mundo arde y tú traes la llama
que en mi pecho te presté hace años.
Un camino sin retorno
esquiva las letras heridas del tiempo,
persigo los rastrojos
de cuerpo helado
y cada vez que te soltaste de mi mano
se aleja la quietud
del tiempo.



Quietud


Una canción se desliza por mis dedos
y apaga la quietud de la noche,
escribo en un río de tinta extraviada
y muerdo la palabra; olvido,
cuando ya no queda más
que un verano perdido
y tu nombre escrito en la escarcha.

Cada uno evoluciona de forma distinta
este fue mi punto de partida,
esta fue nuestra patria sin frontera,
cuando no quedó en el aire más que polen
de hadas,
y  morder tu sonrisa
es la razón por la cual el amor
se escapó de las trincheras.

Renace mi muerte en cada una de las vidas
que viví,
premonición del tiempo imposible
y ultimátum por ser libre
en la prisión de verte sin mí.