martes, 28 de enero de 2020

Cansado y soñador


El tiempo pasa y no pasa nada,
solo la penumbra de un corazón roto,
el demoledor atisbo
de no encontrarte
en ningún espejo,
la sombra perfecta
de cualquier tiempo
crujiendo en la garganta
y callejones sin salida.

El tiempo pasa y nada pasa,
no hay gran cosa en las mentiras
domésticas,
por las venas de la noche
se suicida una orquesta,
de estrépito en el ritmo
cansado y soñador.



lunes, 27 de enero de 2020

Estima


No sé si hablo de aceptación
o autoestima,
de la caricatura que me forjé,
no sé, de heridas...

de la muerte de un rayo,
del cariño que me guardé,
de lo difícil de ser
un ser humano,
de nostalgias, y de aire, y del tormento,
de revolcarme en el veneno
con las sombras de un ayer.

Escribiendo se aprende a olvidar,
se enseña a vivir,
el año en el que en una extraña ciudad,
extraño al valiente que un día fui,
no me cansaré de repetirte
que te quiero.

No quise ser vulnerable
y lo fui como el que más,
del frío y del pasado
la mente creyó en el espejismo
de tenerlo todo sin llorar.
Y no me cansaré de decirte:
Tuve miedo.


Eso


Eso de no tirar la toalla,
eso de que este quejido
con un poema se arregla,
eso de caer por estocadas,
siendo preso de la efimera belleza.
Eso de derrochar lo auténtico
en irresponsabilidades,
eso de morir en el intento,
de ser el loco cuerdo
que te escupe a la cara
verdades.

Eso de ser tan del viento que duele,
eso de embarcarme
en el enésimo viaje,
por verme en el reverso del verso
que viene.

Eso de ser sobreviviente de horas muertas,
eso de que no cuenten contigo
y que no juegue el niño que fuimos
entre tu ser y mi aparentar.
Eso.




Horizonte


El horizonte
abre sus entrañas poco a poco,
como la verdad cuando arroja mentiras
la boca de un loco.

Hace tiempo que te quise escribir
una carta,
por si las dudas,
que pueda apagar la lumbre de este fuego,
pero solo hemos quedado
en decir lo inefable
tras la sombra de un eterno sacrilegio.

Ya nadie extraña al amante,
porque nadie es más que todos,
ya solamente recoje flores
y come fresas silvestres
quien se manchó las manos
de otro.
Y a posteriori,
ni tan enfermo fui,
ni tan maniatado estuve,
ni tan a la vela de dios me acogí,
ni seré yo quien más sufre,
cuando tras los relámpagos
de lirios y vanaglorias,
la muerte de nombrarla no se gasta
el consuelo que les queda
por siempre a los vencidos,
es no tener más que un corazón compungido
como patria.

(Leerlo escuchando Media Verónica de Calamaro)

sábado, 18 de enero de 2020

Pasado


Esquivar las lunas rotas del pasado,
hacer poesía con los dedos manchados
de infinitos.
Mueren aves de paso
y la mente es un recondito condado
a lo perdido.

viernes, 27 de diciembre de 2019

Disecada


Aroma a flor disecada,
trompeta muda al hombro,
vestigio del delirio de las hadas
que nacieron cuando murió el otoño.

Me perdí en un grito mudo
en la verdad de la estocada de un loco
morí por dentro en un hospital
amordazando excusas
alrededor de mil circulos viciosos.

He llorado al lado de un amigo
que no valoré,
me he portado como un triste ruiseñor
emigrante del paraíso
y al final,
ya me ves
sin más dolor que el mundo,
sin más amor que a mí,
el cielo se viste de luto
cuando ya por mil veces te vi partir.






viernes, 20 de diciembre de 2019

Anémica


Estocadas en el alma,
anémica lírica que desguaza
una amapola
de eterna bienvenida,
de paseo nocturno perdido
tras la mar.