Llevo tiempo observando
esos ojos grandes que juegan
con mis latidos,
cómo quisiera romper este silencio
y pasear en bicicleta contigo
lejos del trajín de un gimnasio;
o poder leer tu cara
frente un café compartido
pero no,
no conozco
tu nombre.
Ciclista que olvida el dolor
del mundo
con deporte,
llevo tiempo observando
esa belleza de chica traviesa
que engalana el despiste
para hacer como si no nos vemos,
mientras, tus piernas
son vértigo
que tras una sesión de spinning
en cada pedalada
me hacen soñar con el cielo.
Llevo tiempo mirándote
y aunque no sepa tu nombre
me sé de memoria tu cuerpo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario