viernes, 11 de abril de 2014

Podría


Podría dejar abierta mi puerta,
el corazón aullando tempestades
gritar “te necesito”, siendo mudo,
capaz de llegar al fin del mundo,
y amarte.

Podría romper con esta vejez
que me persigue,
caer en el pozo de tu recuerdo
matar el crudo invierno,
de una noche de luna en pleno eclipse

Podría relegar al despecho
todo lo que un atormentado cree cierto,
y morir con la voz
de lo que un día quedó lejos

Podría escribir y esperar
decirte que no soy valiente ni capaz
para arrojarme a tu consuelo
y pidiéndote un beso,
algún día
te llegue amar


sábado, 5 de abril de 2014

El 'no' de las chicas


Hasta a  las chicas de verdad, las chicas les dicen no.

Besas la copa
y sonríes,
¿Quién fuera lluvia en tu abrigo?

¿Quién cobijara de duda
el descosido de la brisa
en tu espalda?; dime...

Mientras tú, dama sin alas,
das el 'no' de las chicas
que confunden dignidad
por amenazas de hombres perdidos
entre tus sueños y las deudas,
(esos que suplican también ser conquistados).

Disimulas y bailas
con la desidia del mundo,
por crear abismos
cuando se petrificó en flor
tu pañuelo siempre perfecto.

Y es que el 'no' de las chicas
enmascaran de bondad Venecia o la La ciudad de la Luz,
debajo de pestañas plañideras y cieno.

¿ No extrañes al sorprenderte el alba, chica,
el tango aquel que dejaste a medias conmigo
por serle fiel
al no,
al 'no' de las chicas?

domingo, 16 de marzo de 2014

Coraje


Falta coraje,
coraje para creer,
coraje para besar,
coraje para ver
el cielo de nuestra inmensidad...

Falta la confianza
que las fianzas bancarias nos robaron,
"yo no bailo con princesas, 
pero, mira, te hice reina del baile"

El problema no es que falte Pureza,
es que no la sabemos buscar,
el amor nace y debe morir en ti...
... pero que fácil es agarrarse a la llama
que da luz,
sin saber que el miedo tensa el sueño
de que en algún  momento se acabará (...)


Y luego...¿qué?
siempre nos quedará los versos y besos;  ¿?
¿ somos culpables de tocar el ideal entre una multitud cansada y con pistolas?

Falta coraje,
en la seguridad que nos imponen con reglas  y no sabemos distinguir
rodeados de aquel baile de disfraces,
gracias por las gracias
de dejarme verte....sonreír, cara de niña traviesa.

...me conformo con saber que existes;

y que la lejanía no borra la intensidad que  una mirada
puede hacerme levantar del sueño que dormí durante tanto tiempo entre las ruinas!


GRACIAS

lunes, 6 de enero de 2014

Rosas blancas


Tan cobardes somos
(como el silencio este de tu oficina)

Detrás queda nuestro tiempo leve…del cual alguien nos desahució.

Un día te dieron a elegir entre un lado u otro de la rebeldía pero,
vaya, en el centro de mi pecho no viste que guardo tu corazón.

Nuestra vida la escriben los miedos de los otros,
sin saber que tus pupilas son dos exiliadas de esta esclavitud permitida,
y yo, solo puedo amarte como derramar por tu vientre
mil maldiciones para que reverdezcan al alba cada una de tus mejillas.

Somos cómplices del olvido, del genocidio de aquel que nunca
encontrará la paz en tus pies muertos de ausencias,
somos tránsfugas de las putas que se me enamoran y los imbéciles con Audi,
que en la barra de cualquier bar te maquillarán de oro la nada.

Pero… discúlpame señorita, nadie  habló del amor que regalo pero con hipoteca,
cuando yo solo sé suspirar los bronquios helados de tu rapto,
para que solo me aireé un guiño tuyo y encontrar cual rebelión,
la guadaña en la selva que rescate a Tarzán.

Tan cobarde fuimos que no queda más que sortilegio de lunares
y mentiras necesarias (dicen) al tener vigilada a la noche,
noche de tus ojos como mapamundi de los mendigos, que si fuese yo,

los harían dos rosas blancas como tú y el sueño, marchitadas y sucias por estos tiempos que nos tocó vivir.


viernes, 22 de noviembre de 2013

Tus ojos y mi sombra


Tus ojos y mi sombra
corren destapados por la espalda en la lumbre del frío,
corrientes solo quedan entre las sábanas de cuyos amantes
no te atreviste a besar.

Tus ojos son melocotones, bruma baldía
que vibra con el óxido de los días sin ti,
mientras espero sin llevar el nombre que me asignas
un presagio lacrado por tu boca.

Tus ojos y mi sombra,
reunidos en esta huella abierta,
entre libros deshechos de pasión
y yo... sigiloso; vigilo tu ausencia.

Decirte que seré lo que ves
si traspasas mis fronteras en el reto nocturno y valiente,
en el arte vano de pensar con estelas
recorriendo tus labios, tu cintura, tu silueta que nace y muere,
mientras pregunto... 
¿cómo pudieran ser esos ojos tuyos, inmensos pero cerrados?...

¿Volveremos a vernos?

Dame un sí  y congelo el temblor,
la vertebra equidistante del baile desnudo,
del descuido que te robo al desearte,
como nadie lo haría; tenlo cierto,
cuando te crees merecer ser odiada.

Tus ojos y mi sombra,
albores caramelo destiñen el olvido perenne de este paso,
de este tránsito en el que nos vimos,
y no sé aun,  si somos
si fuimos,
si... me extrañas.




viernes, 15 de noviembre de 2013

Desvelo


Puede que haya noches que te desveles
y sueñes con la locura de irme a buscar,
horas más tarde,
con la luz del día, en cambio,
ardas por las promesas incumplidas
que no te creíste cuando yo te ofrecía ver el mar.

Puede que el nombre de niña que sueñas
sea el que acunen dentro de poco tus brazos,
o que me busques cansada
entre tantos hombres
que nunca existieron,
que besaste, mas,
jamás llegaron.

Puede que la melodía de tu corazón,
cante la canción más triste,
que quieras ser especial,
pero no encuentres ni el modo, ni el lugar
de hacer fantasía lo que viviste,

Y puede que sueñe yo por ti,
y sólo lo sabrá mi poema en secreto,
puede que te lo llegue a  decir,
pero tú ante tanta sinceridad,
solo… ¡tengas miedo!



miércoles, 6 de noviembre de 2013

Las mañanas de sol


Caen las mañanas de sol,
en las que entre libros
vi por tus ojos una playa maltrecha.

Y eres un grito ahogado en la mirada
escondido entre tanta responsabilidad
y certezas;
y puede que no olvide lo que cuentas,
de cómo tu dolor muerde a los domingos,
de cómo, sin tú saberlo,
duermes cobijada entre mis penas…

De dos caminos sin rumbo,
que el viento nos marcó
no fuimos más que hastío;
un triste abrazo
como látigo en el abismo de amar,
de besar el espejismo
a escondidas.

De cansancio
De no tenerte.