jueves, 23 de enero de 2025

En la cara

 
A cara de perro,
ganan dictadores del poder
y el dinero, 
blasfemia a la poesía, 
si nos tendrán en la lucha
y no pasarán,

porque al fascismo se le vence
enarbolando la alegría 
entre los rescoldos de este infierno.





 

Aunque

 
Aunque tú no lo sepas, 
he viajado lejos de mi alma
cerca de las horas de la espera
que cosecha el tiempo
a la desesperanza.

Aunque tú no lo sepas, 
tus ojos tienen el color del viento
mis manos las raíces del árbol de la vida
que no supo de destinos,
ni vaticinios.

Aunque tú no lo sepas,
las horas detienen su curso 
y es tan largo este olvido, 
que eres una bienvenida
llena de quietud;
soy un látigo que tiembla
en la interrogación de la noche.

Aunque tú no lo sepas,
la palabra sobreviene a mi aliento,
te quise como quien quiere
guardar lo bello
pero me olvidé del instinto, 
me olvidé del horizonte que te labré
en la lejanía.

Aunque tú no lo sepas, 
el tumulto de la gente
no me hará cambiar,
que sepas que te tengo ley, 
que sepas que siempre apostaré

por tu bondad.



Eco

 
En mi silencio el eco llama al eco, 
y perder es una forma de encontrar lo ganado,
el alma arde y yo no sé cómo atajar incendios
incendios con dios o sin dios, 
tu boca junto otra boca, eco.

En esta amargura que bautiza
tanto sentimiento que no miente, 
he sido rey en Roma, vasallo en Pisa, 
construí en una aldea imaginaria
mi legado.

Tan alto volé que me encontraron
en el hondo fragor del infierno,
la ciudad encantada fue impostora, 

que me perdone el viento
de un alma viajera y soñadora.




La fría noche

 
La fría noche me acompaña,
y en una gota de rocío 
me emborraché
de bohemia y de palabras, 

Me sé eterno, 
con la mente limpia
a pesar del ruido, 
clamando al cielo 
fui un títere,  
y el dolor  me tatuó el alma,
cuando hubo un día
en el que sentí a los muertos.

La lucha sin cuartel
me cierra los puños
ante la injusticia,
creo en aquello que olvidaron 
de creer, 
y soy un artista 
que surgió del escombro,  
un rey sin corona,
pero con espinas.

Tarde te darás cuenta
de que perdimos todos
por no apostar por el sueño suicida
de la vida valiente,
conténtate con una rutina esclava,
yo me iré lejos 
de donde sentí otro plano, 
y
no quisieron un día verme.

Adiós.



Historia

 
El muchacho que quería ser poeta
y nadie tenía las agallas de ayudarlo,
enloqueció en un barrio
de delincuentes
y nadie supo cómo salvarlo, 
creció, se hizo mayor.

Y nadie sabe ya cómo pararlo.


El final es un principio

 
Todo empieza y acaba en el amor que te tengas, 
por eso es circular la vida, 
y muchas veces no tan casuales
las personas
con las que tropiezas, 
todo acaba y empieza

en ti.

A veces siento que el sentimiento
es como narrar el cuerpo del humo, 
 en una máquina de escribir huérfana,
falta algo, falta alguien, 
falto yo echándole valor, 
y ante el frío, el destino me dará 
la mano más bien pronto que tarde.

Todo empieza y acaba en nosotros, 
somos luces en un mar de luciérnagas, 
habitantes de un viaje que no para nunca, 
rostros y más rostros confundidos, 
que se extravían en la bruma, 
somos la luna de Valencia, 
el sol en el invierno

que no acaba, 
y empieza 

en nosotros.


En el viaje

 
La pena es como el vino
si se deja reposar 
es un jarabe valioso;

todo es un proceso
de curación, 
de no atarse sino sólo
a lo que le apasiona 
al cantor y al poeta
que es vestirse de belleza
en un mundo de ruina 
y destrucción, 

La tristeza es hermosa, 
si sabes que forma parte
de un crecimiento,
donde hubo dolor, 
la cicatriz te hará recordar
que aprendemos
a querer 
pero no a olvidar,

que somos almas que construyen
amor 
en la playa de la libertad.

Y a tu niño, a tu niña interior
debes hacerle ver 
que no estás sola, solo, 
sino que en el viaje 
unos antes,
otros después, 

contigo viajarán.








Garcilaso

 
He escrito la historia de mi vida
y en la última palabra lo perdí todo, 
como quien da por perdida la huida
en un mundo que nos trata de locos.

La libertad es el más ansiado premio
para quien besa sin atar
para quien sueña en colores
a veces te confieso que tengo miedo
pero escribí la obra maestra del mundo
y en la última palabra
se borró.

Quién fuera Garcilaso?
cansado estoy de ser un narciso contrabandista
quisiera parecerme al galán que erotizas
en tus tristes días de enero
encerrada en la oficina.

Quién fuera Garcilaso?
Para contarte la pena en verso
y que parezca bonita, 
aunque nunca sabrás que yo por amor
te sueño sin arrancar la flor
de tu vida.

 

Daño

 
Me echarán de menos los que me echaban 
de los bares y universidades, 

la gente es así, 
a veces pienso
que encierran a los que se volvieron cuerdos-locos
para protegerlos de los locos-cuerdos 
que van imponiendo muros y consignas,
que se atiborran de cocaína cada fin de semana
o engañan a sus principios por cualquiera
a veces pienso que hay gente que se mantiene en pie
a pesar de tanta mierda

y su honradez los hace inmortales.

Yo ya sufrí el escarnio
de querer ser libre en una ciudad de hipócritas
y mentirosos,
donde todos se lavan las manos
con su propias heces, 
y te dan la espalda jurando que eran hermanos.

La gente es así, 
me iré a un garito esta noche, 
no hace falta pensar más cuando lo que siento
abruma, 
y aquella puta 
que se vaya con quien le haga daño.


Como el frío

 
Eres pequeña como el rugido 
de la fiera que acaba de ver luz, 
eres la estrella que se perdió por mi jardín, 
eres el regimiento de un ejército de paz, 
eres lo imposible
de que no haya que morir.

Como la dulce verdad de un encuentro;
fuiste la tristeza y el dolor del tiempo, 
eres una guerrera sin antifaz
que corre al filo del abismo

para recoger la flor perdida del amor.

Eres una espera sin esperanza que nunca llega, 
el tren que muere en estación de la vida, 
un viaje para soñar, una eterna despedida, 
la maleta repleta de libros que nunca leeremos.

Como el frío de un país sin nombre
fuiste el grito mudo de mi boca, 
y en un arpegio de guitarra, mil derrotas, 
y en aquellos ojos vagabundos 
alzabas a pesar de todo, la victoria.






Tinieblas

 
Deletreo el nombre invisible 
de lo que ya no está,
en cada letra guardo un recuerdo, 

en cada olvido, tu verdad, 
(...)

escribo como quien venera en tiempos 
de inmediatez y sin alma, 
el aura de estrellas extinguidas;
pretendí ser algo más 
que una soledad entre tantas, 
el que se desnuda de palabras
con la inocencia vana
de haber creído en la poesía.

Y sin temor, 
la ansiedad que mi vida provoca
es un maremoto 
de emociones encontradas, 
hijo de los dioses de la ausencia, 
abandono es mi apellido, 

sueño de libertad mi bandera.


Deletreo tu cuerpo en lo que dura 
esta vida mía desorientada,
el tiempo me puso 
al borde de la vereda,
de los que buscan y no encuentran,
aman y no besan,
huyen para viajar
como vértice imposible
de hacer luz
entre tantas tinieblas.


Promesas

 

El té enfría el alma de las cosas pequeñas, 
juego de azar en un destino pactado, 
coincidencia de verte en mi sueños pasados, 
cuando arde la luz en una hoguera sin leña.

Se rompe el cielo al verte llorar,
tenemos un universo en el color de los ojos, 
y el hueco de mi guitarra es como el rastrojo
del vacío que guardo en el alma al soñar.

El arte ha llenado el eco circular de mi vida
se pasa el tiempo y todo es eterno
cuando no queda más que este enero
de música silenciosa, encuentros y huidas. 

Nunca sabremos lo que hemos dejado en la vía
abandonados al abandono, y la soledad
envejece el cielo y se agrieta la edad,
de mi pluma que llora por tanta paz, o tiranía.

Y ahora que somos adultos, que el frío quema, 
calla la vida con promesas que no cumpliremos
como Caronte en crucero sin brazos ni remos, 
la fe se acaba y comienza un carrusel de penas.

Promesas.


Y caminar

 

Ya sé que es tarde para cambiar
para que me quieras,
pero mi pacto con la eternidad
es dar pellizco a los cometas
que se pasean por el destino


de nuestra vida.


Todos tenemos heridas,
voces cadenciosas
entre la desnudez de una caricia
que quiebra el alma doliente
y arrepentida.


Todos somos música de silencio,
viaje de un sueño por soñar,
todos formamos parte de lo eterno
aunque la muerte haga caer del árbol del tiempo
la naranja que yo quise robar.


Es tarde para explicarte lo que siento
por eso te lo escribo así, sin más,
ya te habrás dado cuenta que respiro
aire del recuerdo y los dioses de la poesía
resucitaron en mis pestañas,
la alegría por el momento pequeño
de habernos encontrado,


de haber hecho un poco más dulce
la agonía de caminar



y caminar.



La tristeza

 

La tristeza habita en esta habitación
acolchando los muros que me separan de ti,
tan parecidos a los que sentenciaron

mi destino.

La tristeza es el agrio mar de tu cuerpo
revelándose
por el imperfecto amor de los ciegos
que no quieren ver
que todo
es melancolía en lucha sin tregua
con lo bello.

La tristeza es el trago amargo
del agua del desierto,
es una diana que en la frente tengo,
es un pacto de traición,
la muerte que tiene la vida
entre claroscuros y silencios.

Tristeza.




Cuando

 
Cuando muera, habrá quien diga el soy el poeta del futuro,
tantos famélicos de hambre y tantas bocas de voceros.


Cuando muera enterrarán mis ideas a golpe del loco
que nunca quiso aprender.


Cuando muera, un eclipse de estiércol
empañará vuestro iris
y no habrá arcoíris
en esta noche sin pena.


Ni gloria.


Mediterráneo

 
Entre cañas,
y alborotando arrozales ocres
el Mediterráneo da luz
robada al sol
en la silueta de los amantes


donde perdí a las cartas
mi última oportunidad de ser feliz,
entre Siria y Puerto de Sagunto
la marea alta vertebra el cielo
y los marineros pronuncian
un nunca más.

Mediterráneo
el lugar en el que se extravío
la luna de Valencia,
y un atardecer eterno
da coraje a esas pupilas
de un perdido amor
como la carne
del alma de las estrellas.


Mediterráneo
de huidos y locos,
de piratas y ladrones de naranjas,
entre las cañas
el barro de tu cuerpo
es poema de mi pasado
cuando tuve el mundo a mis pies
y nada había conquistado.


Mediterráneo.