miércoles, 8 de julio de 2026

El mundo

 
Este mundo 
no me pertenece,
ni yo a él, 

extraño la extrañeza
del ser, 
tanta gente tan igual, 
que guardan sus miedos
en la sombra de parecer.

Este mundo no me pertenece.

Mundo de aullido
y mentira,
de dolores y muerte, 
silencio
(...)

El clima nos golpea, 
el amor es el fantasma
por el que no se lucha ya, 
y entre tanta condena
mi cárcel es la libertad.

Este mundo como anzuelo
de tristeza permanente, 
de soledad que a la soledad da miedo, 
de compungido llanto
como bálsamo a las carencias
que toda la droga del mundo
no puede comprar.

El mundo no me pertenece, 
ni yo a él.




Nuestra desolación

 
Sigo mudo en el silencio
que me viste 
al ver algo en mí,
que gritaba en plena tempestad.

Y mientras, 
me pierdo entre los anales del tiempo
que hierven en las venas
de esta, 
mi soledad, 

Sigo caminando sin destino
y el horizonte arregla mis velas
en la mar, 
canto, y no todo está perdido,
el sol del verano acompasa
la espera de tenerlo todo
mas sólo sé esperar, 
porque

sigo hablando con la lluvia, 
con las manos de la delicadeza
que me mató,
el puñal de la vida
que tenía el beso 
de los dos.

Sigo como se sigue antes de partir,
melancolía de estrella errante, 
eclipse en mis pestañas, 
y media manzana 
por la luz de sombra 
que abraza 
tanta desolación.






Olvidar lo aprendido

 
A veces decides
olvidar lo aprendido,
y sólo pierde quien ama
de verdad, 

porque a veces, 
la tristeza tiene ojos de sombra, 
horarios que se pierden 
en el suspiro
de la infancia,
ojos que rebanados con el rayo
de fuego
en la luz de este verano. 

A veces dueles 
como quien vuelve 
a empezar de nuevo,
y de nuevo, 
tantas veces,

la vida es un mundo
hecho escombro
pero que entre todos 
levantamos para la felicidad
ausente, 
y es que, 
a veces, 
todo se va y viene
en la misma luna que miramos,
lejanos, 
antes de dormir.



Los que odian mi paz

 
Sé que no soy fácil, 
y aunque me duermo en el sueño
que tantos sueñan, 

soy un constante te quiero
que se cansó de amar.

Mientras el mundo guarda 
por consuelo
la libertad,

espejismo de esencia herida

de quien no es el mismo
tras tantos dolores
y silencios, 
billetes sin partida, 
la muerte hecha poesía

en el sueño que duermo
cuando las pesadillas 
visitan a los que odian
mi paz.






 

En el tiempo

 
No había nadie
cuando buscaba
en el vacío respuestas
a este ansia de poesía perdida,
no encontré motivos
y la verdad se volvió mentira,
y los dolores fueron
maltratados por la vida.

No hubo nada
salvo mi dolor
en ese desierto de tu voz
que hablaba
en el tiempo
de las despedidas
y la sombra del mundo
fue de los dos.





La vida es dura

 
La vida es más dura
que entonar un simple poema,
como alma en pena
cuando la tristeza no se va,

consumido en las aceras
me las di de poeta
y ridiculicé un mundo ridículo,
ya de por sí,  

banal...pero tan cruel

La vida es más dura 
que pasear como única
esta melancolía
que a todos mata, 
pero yo quise ser artista
y tu envidia sin respuesta
mata.

La vida es más dura 
que querer ser poema en 2026
ya pesan los años
e incluso los sueños, 
las culpas;

la vida es más dura.





domingo, 5 de julio de 2026

Palabras en las olas

 
Y hallar la eternidad
en un suspiro, 
sensual como tus ojos cerrados
antes del desastre,

Y casi vivo renazco
entre las brumas de la locura, 
para ser libre y no saber 
cuándo empieza el cautiverio
de las almas.

Agonizo en mi propia grandeza
que no encuentra lugar,
y es debilidad 
en un mundo sin belleza
en el que intento resurgir.

Y perderme en los anales 
de la vida
que con el ritmo del  ocaso
de las olas
estallan desde el mar de la mentira
juicios de palabras sin sentido.