domingo, 3 de mayo de 2026

Las sombras de su propio pasado

 
Quien nunca creyó en las estrellas
se estrelló con la oscuridad de su cielo, 
quien vino de una vida de mentira
querrá descarrilar con hipocresía

en el andén de los sueños robados, 

Quien nunca murió varias veces
en esta vida
es un sonámbulo de aquella ilusión,
de los labios de mujer que se secaron
tras un recuerdo, 
en mil látigos al recrear
la despedida .

Quien nunca imaginó un porvenir
es sólo una pieza más 
del engranaje de este sistema
inhumano, y caníbal, 
porque uno muere si no vive con fantasía, 
poco a poco es víctima de las sombras
de su propio pasado.


Balance


Mi juventud sigue desperdigada en la sede del Partido Comunista del Puerto de Sagunto, en una bicicleta como armadura de caballero de seda, mi juventud fue abortada por tanta incomprensión que ni tanto dolor pudo protegerme, en cambio, de ser el Elegido, uno más de los elegidos.

Ahora que la vida se cuenta para atrás, hago balance, a mí que de tan feliz, me robaron la felicidad o fui yo mismo que no acepté el chantaje de crecer como aquellos idiotas, la locura tocó a mi puerta y le abrí, pero sin dejar pasar a la muerte.

Hago balance como quien roba naranjas y está bendecido.
Como quien sabe más que el crupier de las cartas de Cupido.

Destino errante en la piel de los mártires que encarna mi fantasía.

Mi juventud sigue en Nova Canet, y en el Instituto de La Laboral, entre gente que me odiaba porque yo sabía de qué trataba aquello de soñar aunque me durmiese en los funerales que me vaticinaba vivir tan deprisa.

Te quiero mamá, mi buena estrella, mi hermano y también papá, soy hijo de la libertad y el arte mi bandera.

Mi juventud sigue escalando L'Oronet y agazapada en barrio Baladre, tan pobre que todo era mío, y ella haciendo oídos sordos a la vida, drogándose, tal vez, pues el cariño fue adictivo y la psicosis su bálsamo.

Hice balance. 

Hoy a volver a creer en las revoluciones.





Que nunca imaginarías

 
Me tiembla el corazón
entre los dedos
cuando en ti pienso;
mientras, te escribo.

Recreo tu figura, 
esa que siente el amor, 
aunque a otro cuerpo
hoy te abraces, 

-el corazón no miente.-

El dolor nos hace poetas, 
escribe el escritor que no tiene 
a quien escribir, 
otra persona te habla al oído,
a lo lejos
mientras te va amando,

y yo te maldigo y te bendigo
sin saber quien eres tú, 
odiándote como quien 
se quiere de verdad.

Crezco en lo inmenso de la nada
en el arte para ser minero
que crea nuevos caminos 
a la creación de vida,
 
él tan cerca de mi tristeza, 
acaricia ahora tu sexo, 
y yo con locuras me contento

como por ejemplo, 
volcar el mundo en letras que nunca 

imaginarías.






Las alas


Tengo mil desengaños en el alma, 
mañana me querré un poco más a mí
que a ti, 
y se me pasa.

Tengo el dolor que triunfa hoy
en la máquina de escribir
de mis entrañas
donde nace el deseo y la razón
donde muere el amor
empieza lo que no acaba.

Tengo la desesperanza
como bandera y escudo
de un mundo mudo
que me besa la boca, 
recuerdo la tuya, 
y es un poco mayor tu nostalgia
que mi vida.

Al menos, hoy.
Mañana pensaré en volar

y tal vez me crezcan de nuevo, 
las alas.


Sobrevivir

 
Vino de lejos y se encontró con la incomprensión de ser migrante sin saber cual es el origen de sus manos cortadas por el metal óxido fabril. Pero sí de sus latidos.

La patria es ese caníbal que se adueña de los sueños y el arte de tan sólo de querer

sobrevivir.
Juzgado por todos los que fueron culpables en su día, adolece de los males del mundo, migrante de ojos como cuencas con destellos que solo son acusados sumariamente por los demás y él tan sólo quería

sobrevivir.

Amnesia de pueblo de la raza humana humillada por no saber acoger lo que fueron antaño;
Gente que buscaba renacer en un lodo de mundo, y tan sólo

sobrevivir.






El viaje a la nada


Te contaré del viaje que transita un escritor sentado en la vieja butaca de su cuarto. 

Flores muerta resucitan de la cada hoja en un jardín de desiertos y promesas beduinas. 

Él era un héroe de esos de los que nadie habla, ella, cansada de estar casada con la mentira era vómito polvo de escombro junto en el patio de las fantasías que nunca se darán.

Naves que encallan en puertos sin nombre, rayos que visitan las pesadillas de niños sin dientes.

Artificio literario tras días cansados.

El escritor quiso contar una historia bella, pero el mundo es tan cruel, amigo, que unos pocos dominan a la mayoría, y eso no se lee en los labios de las hadas peregrinas que cursan los pasillo de los hoteles. Y es que el ser humano, capaz de lo mejor y lo peor, vendió hace tiempo ya sus raíces por las sombras.

El escritor se quedo dormido en la butaca y el libro, como si cobrase vida fue rodando de país en país cayendo en la alfombra a sus pies.

Mañana lloverá pero siempre las calle seguirán mojadas, como hasta hoy.
Mientras literatura como aire en tu falda, como aliento en el suspiro que acaba. Literatura.




sábado, 2 de mayo de 2026

Desde el escenario


En el escenario apareces tú 
otra vez,
               de nuevo;
ojos de gata;
-boca de las puertas del cielo-,
manos de paloma
en el aire,
porque mientras cantas
mis ilusiones bailan,
y vas poco a poco 
seduciendo
a este mundo 
roto y vacío
con un sólo gesto.
(...)

En el escenario tú te vas,
y dejas un rastro
de estrella
en cada nota 
que cantaste, 
un viaje de sueños de amor
con la sensibilidad 
de una artista que vino 
de Malta 
y que,
Grace, 
me enamoró 
con esa voz.