Perdido entre la marea de gente,
entre las palabras y la piel,
herida en el salpullido que va
después de la muerte;
el cual sólo es
un renacer.
Arte de no encontr Arte,
y seguir caminando,
y seguir esquivando las balas
de pie,
lluvia que mojó nuestras almas
cuando desnudos
ardía el viento,
y mi sol
era tu fe.
Perdido entre tanta ruina;
los intereses,
el ego,
las disputas,
el tiempo con batallas
que son insignificantes
antes que intuir que la vida se nos fue,
en no contemplar ante el abismo
la flor del amor
que pervivió por siempre
en nuestra
perdida promesa
tras el eclipse
en los ojos del atardecer

