viernes, 17 de abril de 2026

Nostalgia de vida

 
Como el sol de un amor pasado
que vive a oscuras en mi recuerdo,
camino perdido por algunos labios
para besar al paso del tiempo 

que es lo único que tenemos.
Como la pérdida de la emoción
que nos encuentra.

(...)
Será el desamor la nostalgia 
de dejar atrás 
la vida en cada persona 
en cada acontecimiento.

Será no entender ni el por qué ni el cómo
ni de nosotros mismos.





Tu nombre

 
Llevo tiempo observando 
esos ojos grandes que juegan 
con mis latidos,

cómo quisiera romper este silencio 
y pasear en bicicleta contigo 
lejos del trajín de un gimnasio; 

o poder leer tu cara 
frente un café compartido 
pero no, 

no conozco 
tu nombre. 

Ciclista que olvida el dolor
del mundo 
con deporte,
llevo tiempo observando 
esa belleza de chica traviesa 
que engalana el despiste 
para hacer como si no nos vemos,
mientras, tus piernas 
son vértigo
que tras una sesión de spinning 
en cada pedalada
me hacen soñar con el cielo.

Llevo tiempo mirándote 
y aunque no sepa tu nombre 
me sé de memoria tu cuerpo.



martes, 14 de abril de 2026

Como mariposa

 
Mi esperanza 
se posa 
como mariposa 
en esta tarde de abril
en la que espero
a que me extrañes
y escribas 

y así soñar juntos 
este sueño 
que empezó 
con ser pesadilla 
porque termina 

no sintiendo 
nuestros labios
beberse ambos dos 
la sangre de este amor 
el pálpito de nuestra vida.




El sortilegio


Lo místico de escribir 
deletreando 
la locura de los genios;
hace naufragar 
cada palabra 
donde se precipita 
el porvenir
y la lumbre 
de un nuevo verso;

cenizas de incendio
tras la voz de lo que fue  
nuestro amor, 
que duró la eternidad

de un suspiro y 
            aquel sortilegio.

La luna nunca se verá 
con el sol,
tal vez sea en el eclipse 
que nos dejó ciegos,
allí  yace 
un camino de letras
donde se perdió 
el recuerdo 
que quise olvidar
para mudo decirte
sólo
solamente 

te quiero.








lunes, 6 de abril de 2026

La sombra de un sueño

 
La sombra de un sueño
es el grito de rebelión
por querer lo imposible
y un poco más (...)

el estar vivo 
y no saber qué dar a cambio
en este suspiro de vida 
tan único
como vital

breve.

Se me agolpan los recuerdos de viajes,
flashes de rincones y ciudades,
de hostales de paso, 
que quedarán en mí, 
aunque no esté más allí, 
como el corazón convicto 
de un lunático con fe, 
ese que soy 
cruzando fronteras 
abrazando tinieblas del día a día.

Te escribo lanzando en el tiempo
el relámpago de poesía y dolor, 

me mira una muchacha tan parecida a ti
en este tiempo que ya no sé recordar, 
qué mi cuerpo convulso se apaga
ante el espejismo de un mundo 
que no se corresponde 
con nuestra Verdad;

ha pasado el tiempo
de una vida que brota
presente y por venir

tras la sombra de un sueño.






Por los lugares del tiempo

 
Si coincidimos  
en algún momento, 
recuérdame 
fugaz en esta melancólica 
alegría 
de paz y tormento 
lleno.

Si coincido con tu alma 
hecha destino
no te hablaré 
de mi dolor 
ni del recuerdo 
de los dos, 
que fue una explosión 

y aún arde
si coincidimos 

tú y yo 

en las horas del espacio,
por los lugares del tiempo 







Diente de león


Desde el gris acero
de una caricia inexistente,
la ausencia presente de Papá, 
me hizo creer en el vértigo
de volar
sin más red abajo

                                      que la libertad en pleno abrazo
de todo lo ausente.

El sueño de vivir 
es despertar de tanto
y tanto ruido, 
lunes de ceniza que dio paso a tu sonrisa
tú, guerrillera, mi Ché, 
mientras batallamos ante la inmensidad
de especulación, estafa y desvarío.

Desde un grito lleno de vacío, 
escucho viejas canciones, 
poemas eternos, 
cuando generaciones
bautizaron hitos
ahora arrancados por lo fanático 
de no tener memoria 
en el vuelo del soplo 
de un diente de león, 
en medio de luces y amenaza de sables 
en el camino.