sábado, 30 de enero de 2016

Solamente amor


Vuelve el pasado cada domingo
y tus labios manchados de él
van apagando poco a poco
esta antorcha en mi pecho
tentada al precipicio,
que no es tirarse al vacío,
pues suicidarse es
tomar sin ti el último tren.

¿No te habré dicho preciosa antes?
¿Antes de que deshojases margaritas
rodeada de lobos cobardes
y trileros sin apuesta?
¿No te habré besado en sueños
y sin sospecharlo…?

Pues, yo nací en el mismo lugar que tú
a cientos de kilómetros, tal vez.

La huida de un poeta
es la muerte que camina,
chica de ojos cuan ventanas al despecho,
si el milagro de la vida
se da entre tú y yo,
déjame acariciarlo antes de dormir
por encima del sueño,
si quieres…

…porque vuelve el futuro
como el temor
de que me hago insignificante
cuando te acercas,
y pienso que otro valiente caballero
calla esta confesión 
movido por el interés
mientras te embiste
al fusilar lo que quiero;
si es que el mundo está lleno de hombretones
que una vez teniendo lo conseguido
te dicen te amo

escupiéndote en la cara.

Dicen los toreros
“buena suerte compañero”
y no es tan fácil como decir
solamente adiós.
Dicen los príncipes de la noche
que entre tantas heridas
no hay suficientes tequilas
para susurrarte hoy y por siempre:


Solamente Amor.



miércoles, 27 de enero de 2016

Mi penúltima poesía


Bragas azules en la cama
y puede que los besos después del sexo
quizá no tengan sentido,
te colocas con exquisito decoro el sujetador
ante mi cagada,
pero tal vez no creerás que hay hombres
que imaginan toda tu soledad
cuando te pusiste el pintalabios
para nuestra cita.

Un disco de boleros después de aquella vez
que se repite en los días repetidos,
demasiados gin tonics para sacarte una risa
para decirte tonterías como
“vamos a ver las estrellas”
mientras me cogías del cuello.

Puede que sea ridículo decir que te extraño
después de esa noche,
que los pliegues de tu coño
eran como las olas del Estrecho
inundado por pateras,
puede que suene cursi decir
que cada pezón tuyo
eran como cerezas heladas y calientes
tras mi lengua…

Pero bueno, no sigo,
me ganaría la vida
como poeta para conquistar peluqueras
o ilusionar a divorciados,
solo sé, chica del olvido,
que rebuscar por tu falda
no fue meta sino principio
de un baile tan ciego por el ron  
y herido de pasado,
que gemir ante cada embestida
al final no olvida
los dolores que el mundo
nos ha causado.

Alguien me dijo que besas sapos cada medianoche.

Que te vas sin despedirte de la fiesta cada medianoche.

Que no das tu nombre verdadero en la recepción de cada hostal
cada medianoche.

Pero, ¡mira! te recuerdan los que la fastidiaron
toda una vida.

Alguien me comento que las brujas existen
y tienen tu pelo desordenado,
borrachas de dolor, pero nunca humilladas,
pues más que del desamor,
fuiste esclava de la vida,
mientras yo en el andén
al oler tus bragas
me quedo con el consuelo de escribirte siempre junto tu perfume
mi penúltima poesía.

40 vueltas al sol y un paseo por la luna


¿Pasearías por la luna conmigo? (…)

Que sepas que no quiero culparte de por qué te fuiste,
ya intuirás que los ojos que me guían en la noche
son estelas de recuerdos
de tus miradas tristes.

La luna se la juran los amantes,
(perdón por hablar de cosas que nunca pasarán)
solo quedan de tus abrazos huellas
cuyo acento andaluz más que dolerme
me ayudó a caminar.

¿Pasearías alguna vez por la luna
cuando seas solo soledad?…
y un día al mirar antiguas fotografías
te susciten tantas preguntas
que ya solo puedas dejar de dudar.

Él, que nombras en silencio,
habrá dado 40 vueltas al sol,
y yo que me siento mucho más pequeño,
me contento con no dormir
para coger una cuerda y trepar en la oscuridad
hasta la luna,
desde allí puedo ver tu casa,
tus antiguos amores, tus amigos…
y lanzaré dos estrellas que sin tú verlas
harán que recuerdes lo que nunca hemos sido.

¿Pasearías por la luna conmigo?
No contestes,
ya nada queda…
volcaré el cielo para que duermas en su luz,

recuerda, yo solo soy recuerdo
y la luna, la luna fuiste tú…



Hasta siempre María.





Como follan los amantes


Dime; ¿Te has dejado llevar por lo prohibido?

¿Qué pasaría si llego a hurgar con mis colmillos
en el ovillo de lana
que está en el centro de tus piernas
y encuentro ese grano de sal que te estremece?
Hasta llorar…

¿Si me da por emborracharme al descender lentamente,
lenta
muy lentamente
del zumo de tus labios morados

con mis labios?

La luz naranja de la farola
se filtra por las cortinas
y fuera solo hay barbarie,
porque el mundo no es mundo
si no nos embestimos como animales
en ese juego torpe y perfecto
de tu boca
al engullir mi fruto que te venera y se levanta.

Y es que,
¿Te has dejado llevar alguna vez
por lo prohibido?
Para que seamos necesidad que da.
Volcán,
Semen,
Poesía.
Copa de vino derramando los jirones
de tus uñas en mi espalda
y mi mano en tu cuello firmemente,
mientras te beso a ritmo de tango.

Noche eterna
que aunque acabe no acabará,
si nuestros cuerpos flotan
en el alma de este cuarto desvencijado,
donde de fondo noticias de política va maldiciéndonos,
y la vida es tan urgente
como dibujar un corazón con el dedo en tu pezón, reina,  
besándote mientras te agarro con fuerza
pero tiernamente,



como follan los amantes.



domingo, 17 de enero de 2016

Billetes de 5 euros


Qué bonito sería que tu billetera tuviera el color de tus ojos

Mentira,
Vomito,
Entrañas;

no hay mayor desvelo que necesitar al mundo
sin ser de nadie,
no queda mayor ansiedad que las pastillas bajo la cama
y frío sexo cada noche ardiendo.

Al intemperie hay muchachos
hablando de lo prohibido como si no se pudiera hacer
y muchachas rezando a la diosa de los asesinatos.

Y yo, que te robé un beso, quisiera maldecirlo
al mirar como un gato negro duerme y la ciudad le hace reverencia.

Nadie se merece la bondad de besarte
o todo es
simplemente,
pánico a amar.

Pero qué bonito sería que tu billetera tuviera el color de tus ojos
insisto,
látigo y posturas imposibles en tu cuerpo amoratado;
magulladura de no saber vivir,
éxtasis de la primera droga
que te meten por el culo
regalándote los complejos ajenos,
de que la vida no iba en serio.

Mentira, piedad, servidumbre.

Y en cada sala de apuestas cebo mi cementerio
y cada puta que sueño es mi musa,
el clímax del romanticismo es un poema
hasta que descubres que no dices nada
y que a nadie importa tu muerte
rezumando vida.

Cuando el ahorcado está sirviendo el café,
cuando aquella muchacha de Carrión de los Condes
me cogió del cuello bajo la lluvia,
el interés quedó en suspenso y en tierra de todos
para que la vida deje por el camino
la honra de ángeles homicidas.

Antes de morir quisiera tener una verdad entre mis labios


y no contar vidas como quien cuenta billetes en un funeral.




martes, 5 de enero de 2016

Sangre


Mi alma tiene marcas de sangre.
De tus labios rojos que se olvidaron del tiempo
antes de nacer.
Mi alma es una antorcha que se apaga
en el callejón sin salida
de donde la fiebre
me acorrala y la vida es tortura feroz.

Y tú,
que escondes gritos y noches,
miedos y gemidos,
arrañazos en su espalda...
no intuyes que mi alma
es la sirena de cualquier ambulancia,
melodía de uñas crispando el cristal,
leche hirviendo
o eco de tus tristes pestañas
barnizando la luna.

Mi alma es una palmera de fuego,
mi alma es cementerio de locas
que tiraron su ramo de rosas
para caer como siempre
del lado de la soledad.

Mi alma es filosofía de jornalero,
es cerrar los ojos
en la quimera de ser o no ser,
que todos se vayan y no me importe,
que te quedes sin querer.
Es que nombres al destino
que más que el poeta
sabe el asesino de los trenes
que descarrilaron por tu piel.


domingo, 3 de enero de 2016

Ella


Ella es mujer que va borrando
miradas al cruzar cada desencuentro.
Ella es una duda que camina,
vértigo de autoestima,
por no entender
las cicatrices de sal de su cuerpo.

Ella es una muchacha sin corona,
una puta que no perdona,
la muerte más bella que mi vida
podría concebir...

Ella pierde la confianza
como el mundo se resignó de la paz,
ella es cansancio que engendra vida
aunque ninguna poesía
podrá nunca entender su libertad.

Ella está loca
y no sabe si la sociedad la entiende
o puede que haya estado
demasiado tiempo besando a la tristeza,
ella sueña viajar al fin del mundo
pero en cada fiesta se viste de luto
y por las estaciones de trenes
sus amantes
se suicidaron antes de hora.

Ella desconfía de la luz
mientras la noche le llama
con puñales de hielo,
ella guarda de un beso
la arena del reloj;
siente vida o traición,
como bruja que deshoja
por cada pétalo una mentira
entre las dunas del tiempo.

Ella es un animal que hiere o es herido,
que también como tú improvisa al vivir,
con tantas amigas y tan sola,
ella es una flor muerta entre las secas rosas
que pueblan cada noche
mi secreto jardín.

Ella.