jueves, 19 de marzo de 2009

El año en el que el peregrino despertó

compartiré un suspiro contigo
ahora que caen del reloj
dedos afilados y nocturnos
sus púas rebañando el dolor
se enebran como un salpullido
de luto

se escapa a mi orientación,
y la angustia teje
en este cuarto la espera,
¿Cómo hacer de "nosotros"
un tú y un yo
y no perdernos entre tiniebras?

el año en el peregrino despertó
fue al país ceniciento
de los retales como bandera
y con la misma soledad
hizo un pacto
de no ser abdicado
por tener conciencia

se escapan las horas
y beben los varones cerveza,
tras la guerra de este y el otro mundo
el peregrino quedó
con el suspiro de Adrián,
y cartas teñidas
de azahar de María Elena

1 comentario:

El guardian de los secretos dijo...

Me gusta como escribes.
Esta obra en concreto, me ha encantado :)